viernes, 15 de enero de 2010


XD La verdad es que la nove me está quedando más larga de lo que esperaba y me estoy aburriendo de escribir jeje es que soy muy poco constante y me aburro rápido de las cosas y de la gente XD. Bueno pero voy a seguir porque mi público quiere el final, con público me refiero a mi ángel de la guarda, que es fan de las conspiraciones jeje. Besos. Bye

 

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-Mia, Mia, ¡Mia, escuchame!- Remeció Jake a su mejor amiga, que estaba distraída, sin reacción algúna en el mundo real.
-Ah ¿Qué? Perdón ¿Ya llegó la Pizza?
-Más bien ya se enfrío la tuya.- Respondió Amanda, mientras bebía su jugo.
-Amor, tranqulizate, ellos no te dañaran, te lo prometo.- Intentó Christian quitarle los temores, obvios, que su novia tenía; pero el daño que le iban a hacer era enorme e inesperado y nadie lo podría evitar.
-Quedan 4 horas para que nos vayamos a dormir ¿Qué vamos a hacer XD?- Preguntó Amanda, pensando en hacer una fiesta.
-No lo sé. Hagan lo que quieran. Mañana solo necesitaremos 5 horas para planear una estrategia.- Dijo Mia, resignada a su futuro.
  Aquella frase le quitó a Amanda las ganas de festejar y divertirse; rapidamente se dió cuenta de que su mejor amiga podía morir en cualquier momento, en cualquier minuto perdería a su hermana, su siamesa, su diario de vida, su confidente. Las 4 horas se fueron rapidamente, entre temores, penas y venganzas. Al llegar a la hosteria, estaban tan agotados, por el largo tour, que se durmieron enseguida...

  A la mañana siguiente, 13 de febrero, despertaron con un dolor muscular insoportable, por la larga caminata; por eso se quedaron descansando un rato, viendo televisión. Los honores al fallecido papa estaban en todos los canales; lo que les recordaba que podían fracasar y ser los próximos en morir de esa forma, volviendose cenizas cayendo del cielo.
-Maldito anciano, aparece en todos los canales.
-Ten más respeto, Jake.
-Lo siento, es solo que me da miedo. No quiero que mi bello rostro se queme... Hey ¿Dónde está Mia?
-Creí que estaba en el baño, pero ha tardado mucho.
-Quizás comió algo que le cayó mal o quizás tomó Ciruelax XD.
-O quizás fue a Prepararles el desayuno a los flojos de sus compañeros.- Interrumpió la chica, de grandes ojos azules, que brillaban más que los días anteriores. Se sentó junto a su novio y sus amigos e invitó a James y Daiana a comer con ellos.
-Amiga, estás loca ¿Quién te entiende?
-Nadie, eso es lo interesante y lo que me gusta de ella.- Respondió Christian, dandole una galleta en la boca.
-XD Si este es mi último día de vida, quiero que me recuerden como una chica linda, tierna y top; así que ahora comanse todo o les daré una gran paliza.- Sonrió Mia al grupo, mientras bebía un vaso de leche.
  La verdad todos estaban muy tristes y preocupados, pero podían discimularlo bien; pese al disfraz de sonrisas falsas que usaban, tenían muchos temores que los atormentaban. Les daba mucha vergüenza pensar en eso en aquel duro momento, pero no podían evitar hacerse una pregunta ¿Qué harían sin Mia? era la única de los seis que comprendía y conocía la conspiración en contra de la religión.
  
  Terminaron de desayunar, mientras veían las terribles imágenes del atentado contra el papa y luego los honores que se le hacían al pobre anciano, que solo intentaba ayudar a los creyentes y convertir a los que no. Cada vez les entraba más el pánico; si Dios no protegió a un Papa, ¿Cómo los protegería a ellos?. Mia interrumpió el silencio que se había formado y quitó aquella pregunta de sus cabezas por un momento.
-Ayer les dije que hoy usaríamos 5 horas para idear un plan y comprar todo lo necesario ¿Cierto? Bueno gracias a la advertencia de nuestro adversario, pensé toda la noche; ya que tiempo es lo que menos me queda, porque Mia Magdalena desaparecerá pronto, les diré el plan ahora mismo, para que cuando yo muera lo realicen ¿Ok?- Dijo, fría y metodica, casi como una máquina, Mia.
-Baby, no digas eso, no dejaré que nadie más que yo te toque. Si mueres yo también muero.- Intentó sacar de la frialdad y seriedad a su novia, mientras le acariciaba el cabello.
-Bueno prefiero prevenir a lamentar. Paul Peter es guardia en la entrada principal del vaticano, en las mañanas, hablen con él para obtener toda la información que necesiten sobre La Basilica de San Pedro, La Capilla Sixtina, El Palacio de Gobierno y Los Museos. Si tenemos suerte de que confie en nosotros, intenten pedirle que le advierta al Camarlengo que está en peligro. Al Vaticano entrarán como turistas, pero recuerden que no todos los lugares están habilitados para ser visitados por cualquiera. Si Peter no quiere hablar con el Camarlengo, digan que Christian es el descendiente de Cristo y que será asesinado antes de que la Antimateria haga ¡Bump! y que luego vendrá el clérigo... Tienen dos opciones, la más peligrosa es que se infiltren, sin que nadie los descubra, a estos lugares; y la segunda es que logren hablar con el Camarlengo, cosa casi imposible, pero si logran hacerlo pidanle poder revisar estos lugares y muestrenle mis anotaciones, para que les crea. Mañana tendrán que hacer todo esto, antes de las 14:00 horas; para poder tener tiempo suficiente para llegar al laboratorio.
-Wow deberían hacer una pelicula de todo esto o un libro, ganaríamos muchos premios- Bromeó Jake.
-Te prometo que esto el mundo lo sabrá, solo si lográn sobrevivir.- Sonrió Mia, aunque estaba un tanto preocupada de que no pudieran cumplir la misión y perdieran sus vidas, también.
-¿Solo debemos hacer eso? ¿No tendremos que darle una paliza a Jacky Chan o a Will Smith? Creo que será pan comido.- Se mofó, el científico, que no sabía que más decir.
-Si, solo tendrán que hacer eso. Les deseo la mejor de las suertes y no se rindan, sé que pueden lograrlo.
-Deja de hablar así, porque tú nos acompañarás, muchachita.- Le dió un beso en la mejilla, el rubio, para animarla. Donde hay cenizas, Fuego Hubo; claro que esta vez el fuego no iba a revivir, porque entre ambos solo había una linda amistad, aunque muchos no creían que solo fueran amigos...
-¿Y cuáles son las herramientas que necesitamos para esto? ¿Un arma? Siempre quise dispararle a alguien ¿Puedo darle un balazo a Jake?- Chanceó Amanda.
-Si me das un Besazo quizás puedas darme un Balazo, preciosa.
-XD Emm ¿Tú crees que se puede entrar al Vaticano con armas? Tienen el mejor equipo de seguridad del mundo, es imposible que un arma entre a aquel lugar; bueno a excepción de la antimateria... Las herramientas que necesitaremos les encantarán, son: ¡Ropa!, cámaras fotograficas y de video, además de una grabadora, un libro, un mapa, transporte, un bolso para "Refrigerios de Espías" y ¡Más Ropa!...
-¿"Refrigerios de Espía"? ¿A qué te refieres con eso?- Preguntó, intrigado, el joven de 21 años.
-Solo iremos a comprar y ya lo averiguarán...- Esa fue la última frase que escucharon antes de salir, dejando a todos intrigados...
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  Un golpe abrupto contra el padimento, gritos de pánico e insultos, fue lo que se escuchó en la concurrida calle de Roma.
  La motocicleta los esperaba afuera hace ya unas horas y al verlos salir encendió el motor, atropellando a uno de ellos y dejando una advertencia escrita en un pequeño papel, para una joven víctima, que tenía sus ojos clavados en aquel vehículo que se alejaba a gran velocidad.
-¿Estás bien?- La voz de preocupación del mayor resonó entre los murmullos del público.
-¿Qué crees tú? Me acaba de golpear un imbecil en motocicleta
-No solo eso, te acaba de golpear uno de "Ellos" y me dejó un regalito.-Contestó su novia, mientras le mostraba el papel con la advertencia más horrenda que jamás hubiese recibido "Occhi del Mare Improvvisamente Burst. Illuminata"
-¿"Occhi del Mare Improvvisamente Burst"? 
¿Qué es esa cosa?- Preguntó el rubio, mientras sobaba su pie, sobre el cual cayó su amigo.
-No tengo ni la menor idea, pero se lo que significa "Illuminata" y con eso basta.- Respondió Mia, mientras revisaba las heridas de su novio.
-Creo que eso no solo basta.- Interrumpió Daiana- El mensaje dice: "Ojos de Mar Pronto Reventarán".
-¡¿Qué?! Esos wns no te tocarán.- Se levantó, como un resorte, Christian.
  Varios ojos se posaban sobre los seis americanos, preocupados por Christian, que había recibido el fuerte impacto al empujar a su novia. Esos ojos, de desconocidos turistas, se exaltaron al oír la palabra "Illuminata" ¿Y cómo no si esa palabra solo la habían escuchado en películas o libros de Ficción?. La mayoría creyó que la chica estaba completamente loca y que las películas le habían fundido el cerebro. Poco a poco los extraños se fueron alejando, continuando su camino.
-Debemos ir a comprar. Apresurense. Esos malditos Gays no me asustaran. Sus Malditas Coglionis Improvvisamente Burst.- Dijo Mia, con pasos decididos hacia la otra calle.
-Uyy ¡Por qué hablan todos en Italiano! No comprendo nada. Solo se decir Chao, que es Hola; lo que es bastante loco.- Dijo el rubio, mientras le seguía el paso a su amiga, casi trotando.
-Jake, es Ciao, no Chao... Rayos, esos malditos desconocidos me siguen mirando como si estubiera loca.- Respondió Mia, con su paso fugaz.
  Llegaron hasta una fila de taxis aparcados y se sorprendieron al ver a varios choferes tomando siesta, pese a la hora. Amanda miraba extrañada a su amiga, no acostumbraba a ser tan imprudente, por lo general era todo lo contrario. Christian intentaba llevarles el paso, pero le era casi imposible en su condición. Jake intentaba proteger a su amiga, vigilando todas las esquinas de las calles que los rodeaban. Mientras que James y Daiana caminaban a pasos agigantados, en silencio.
  Mia abrió, apresuradamente, la puerta de uno de los taxis, empujando a sus compañeros hacia el interior del vehículo. El conductor se sobresaltó y se asustó mucho al oír el tono de la chica.
-Ci portano a una Tecnologia Store. Rapido, per favore.- Tenía sus ojos decididos, clavados en el retrovisor.
-¿Desde cuándo hablas italiano?- Preguntó Amanda, olvidando nuevamente la razón principal y llendose a detalles sin importancia.
-Bryan me enseñó un poco- Respondió Mia, sin quitarle la vista al chofer, que aceleró para llegar a la tienda más cercana de tecnología.
  No tardaron mucho en llegar, pero al pobre chofer le pareció una eternidad. Todos bajaron del auto y James le pagó la carrera al hombre.
-Prego, ditemi dove... si vendono... automobili.- Intentó Mia decir la frase en italiano, pero le costó mucho ya que su manejo del idioma era precario.
-A pochi Isolati da qui.- Contestó el hombre, mientras subía el vidrio y se marchaba del lugar.
-A unas calles de aquí.- Dijo Daiana, intuyendo por la cara de Mia, que no habían comprendido.
  Entraron a la tienda que exibía, trás los cristales, varios objetos de alta tecnología. Netbook, televisores interactivos, celulares planos y pequeños, mini-pantallas planas, no más gruesas que un cuaderno, entre otros aparatos. Los seis quedaron impresionados por la cantidad de objetos que habían frente a ellos.
-O.O Mira ese Celular, está hermoso. Está muchisimo mejor que mi pasado de moda I-Phone 3GS.- Comentó el rubio, boquiabierto por aquel celular y tomandolo entre sus manos temblorosas; era extremadamente pequeño y delgado, con cámara de video y fotografica, MP3, Bluetoh, Infrarojo, Traductor de 16 Idiomas, Agenda Electrónica, Grabador de Sonido, Memoria de 24 MB, además de ser Pantalla Tactil, tener Conexión Gratuita a Internet, Poder ser cambiado por los movimientos de Ojos, Presentar todo lo anterior en Hologramas y otras funciones especiales, que ningún otro celular tenía.
-Jake, deja de babosear que no es una revista erótica, es solo un celular; además te apuesto que tiene pésima señal para llamadas.
-Es un Celular con Todo ¿A quién le Importa si Sirve para Hablar? Además es Mejor que una revista Erótica, porque puedo ver Películas Pornos por internet
-¬¬¨ Creeme que no quería saber nada de eso... Ahora hay que comprar 2 Cámaras Fotográficas, 2 de video y 4 Grabadoras.- Se llevó, Mia, a los chicos que baboseaban por aquel celular.
-¿De dónde sacaremos tanto dinero para comprar todo eso?- Preguntó, preocupada, Daiana.
-Recibo sueldo de Geólogo, no de Presidente y Mi Chequera no es un Agujero sin Fondo cargado de Dinero. ¿No Pensarás en Robar?- Dijo James.
-Hello. Chris y yo somos estrellas de TV; tenemos mucho dinero.- Se burló y presumió sus tarjetas, el joven de 21 años.
-¬¬¨ No seas presumido y elije pronto las cámaras.- Le dijo Christian a su amigos, después de darle una palmada en la espalda.
-¿Por qué son solo 4 grabadoras y no una para cada uno?- Preguntó James, mientras sacaba los 4 aparatos de último modelo.
-Poque a la Capilla Sixtina y la Basilica de San Pedro, si es que sigo viva, irán dos parejas; así que habrá una grabadora para ambos.
  Los minutos comenzaron a correr. Para Jake y Christian la tienda era un refugio donde los miedos quedaban afuera; la tecnología siempre les apasionó, pero hoy más que nunca les agradaba estar allí, donde podían escapar por un momento del temor que les provocaba saber sobre el Fin. Tardaron mucho en elegir los aparatos, todos se sentían más cómodos comprando, les ayudaba a distraerse de todo lo que sucedería al otro día. Al parecer sería El Último San Valentín y también el peor de todos.
  Al fin encontraron todos los aparatos tecnologicos que necesitaban, así que se acercaron a pagar. Una mujer, alta, de ojos color almendra y pelo castaño ondulado los atendió.
-Hola, muñeca. ¿Tú número de teléfono viene de Oferta con Todo Esto?- Coqueteó Jake con la joven mujer, que revisaba los precios de los objetos. La muchacha le sonrió, mientras escribía su número y su nombre con rojo en una pequeña tarjeta; luego le pasó la boleta de la compra al rubio.
-Creo que eres un Cerdo, Cochino, Califa.- Dijo Amanda, mientras le quitaba una bolsa al joven, que hiso una sonrisa burlesca.
-Ahora debemos ir a arrendar nuestro Nuevo Vehículo.- Interrumpió Mia, con su rostro de reproche hacia Jake.
-¿Arrendar un Vehículo?- Se asombró James, mientras cargaba las otras bolsas.
  La pregunta no fue respuesta oralmente; ya que un letrero de Neón, a unas calles, le contestó al hombre.
-Creo que este viaje a Roma saldrá más caro de lo que pensé.- Suspiró Christian.
-Es nuestro último San Valentín ¿Qué esperabas?- Besó la mejilla de su novio y jugó con un rizo que le caía sobre la frente...

  Jake casi corría hasta el establecimiento; seguía siendo el mismo amante de vehículos que era hace años. Un recuerdo fugaz lo invadió. Pensó en la primera vez que subió a su pequeño auto de juguete, cuando solo tenía 3 años; el mismo que destruyó al mes, chocandolo contra un árbol. La voz de un vendedor lo trajo nuevamente al mundo real; el hombre hablaba en italiano, Jake no comprendía ni una saola palabra, excepto "Ciao". A los segundos llegaron James y Daiana, para observar los modelos de autos, que se exibían frente a ellos.
-¿Estás bien, rubio? Te noto un poco desorbitado.- Preguntó Jame, por la cara de desconcierto del joven.
-Si, estoy bien. No te preocupes. What Rental Car? ¿Un Lamborghini Ferrari, un Alfa-Romeo, Fiat, un Maserati o...
-Una Motoneta- Interrumpió Mia.
-¡¿Qué?! ¿Una Simple Motoneta? ¡Estamos en Italia! ¡Aquí están los Mejores autos Deportivos, a mi juicio!- Dijo Jake, que ya llevaba sus preferencias a las nubes; olvidando la razón principal por la cual utilizarían los vehículos.
-Si, serán tres simples motonetas; para evitar sospechas. Además, estás en Italia, las motonetas están de moda.
-¬¬¨ No sabía que los caracoles le ganaron a los Lamborghini descapotables.
  Christian, ciertamente, se alegraba por arrendar un vehículo más modesto y barato, al joven no le gustaba gastar mucho dinero; Jake, por su parte, era un presumido que amaba las marcas caras, pero en estas circunstancias nada de eso era importante.
  Daiana y Mia se acercaron al vendedor, para preguntar el costo del arriendo de las tres motonetas; que serían su medio de transporte en Roma, por lo que quedaba del día y para el siguiente.
  Mientras Chris pagaba, Jake intentaba hablar con Amanda, que estaba enfadada; Mia notó la situación e interrumpió.
-Jake, dame un minuto para hablar.- Dijo, seria, la muchacha.
-¿Me vas a castrar?- Dijo, temeroso, el joven.
-No tienes mucho que cortar.
-¬¬¨ Jake, solo ven. Necesito hablar contigo a solas.- Contestó Mia, mientras se lo llevaba del brazo.
-¿Qué sucede? ¿Por qué estás tan seria?- Se preocupó el rubio.
-Jake, tú sabes que eres mi Mejor Amigo y que te quiero mucho; pero te advertí que no te acercarás a Amanda para dañarla ¿No es Así?
-Si, lo sé. Pero yo no quiero dañarla. Sé que la conozco apenas hace dos días, pero me hace sentir algo diferente a lo que haya sentido por cualquier otra chica. Me hace sentir lo mismo que sentía por tí.
-XD No seas mentiroso, por mí solo sentías calentura.
-No es cierto. Yo por tí sentía algo sincero, te quería mucho y por ningúna otra chica he vuelto a sentir eso; bueno, hasta ahora.- Dijo Jake, con una voz tan cristalina como el agua, que era imposible dejar de creerle.
-Entonces no pierdas a Amanda como me perdiste a mí. Lucha por lo que sientes. Solo un beso no basta, hay que demostrar el cariño. Juegatela por ella.- Le respondió Mia, algo avergonzada por la declaración de su amigo, jamás creyó que Jake realmente hubiese estado enamorado de ella. Abrazó a su amigo y le susurró algo al oído, mientras caminaban hacia el grupo "Si le eres infiel te castro".
-Aquí están nuestros nuevos juguetitos.- Dijo Christian, mientras se ponía su casco.
  Jake subió a su motoneta y le hiso una seña a Amanda para que se fuera con él. Daiana subió  la otra motoneta y le dió un casco a James, para que se fuese atrás. Las tres motonetas comenzaron a avanzar y a recorrer parte de la ciudad.
  El cabello castaño de Amanda bailaba en el viento, lo que hacía desprender un exquisito aroma que le encanta al rubio.
-Lo siento- Fue lo único que pudo decir. La frase se fue en el viento.
-No tienes que disculparte, no hay motivos. Solo me confundí por un simple beso, pero se que para tí esas cosas no significan nada.- Le constestó la joven, mientra miraba a unos guapisimos italianos, parados al otro lado de la calle.
-Me gustas...
 Amanda quedó perpleja por un momento, luego solo se aferró a él...
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-Cronos, Xúpiter me avisó que ahora se encuentran comprando "Herramientas". Aún creen que nos podrán detener. La chica teme morir, así que está preparando todo para que sus compañeros continuen con la "Misión".
-Que ingenuos. No saben absolutamente nada, están tan lejos de la verdad y creen que están cerca de detenernos. Soñar es Gratis, dejemos que sean felices en sus Bolles Rose.
-
Cronos, ¿Crees que ahora si se atreva a matarla?
-Si no logra hacerlo, lo haré yo; después de que esa chica sea mía.
  Los dos hombres reían, en el departamento. Hermanos de Sangre y Compañeros en una Sanguinaria Misión "Vengar a sus Antepasados y Destruir la Religión". ¿Qué mejor día para realizarla que el 14 de Febrero del 2012? Los Iluminati planearon todo, absolutamente todo, con una gran perfección numerica y nadie aún lo descubría, pero pronto alguien lo haría...
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Las sonrisas, en los rostros de los que veían la romántica escena, se asomaban. Entre el Odio y el Amor si hay solo un Paso; Jake y Amanda lo demostraban, montados en la motoneta roja.
-Lovely, celebremos hoy el día de San Valentín.
-Dolcezza, para mí, estando junto a tí, todos los días son San Valentín.
-XD Que meloso y cursi, Chris.- Contestó Mia, mientras se aferraba a su novio, porque pasaban por una curva.
-Ok, ok. Celebremos hoy San Valentín, hermosa.
  Con esa oración dejó con una gran sonrisa a Mia, que depronto recordó que este podía ser el último día que tenía junto su novio. La muchacha lo abrazó y pensó si Christian no la olvidaría y recordaría el gran sacrificio que ella hacía. No pudo evitar que una lágrima, discimulada y silenciosa, cayera.
  La motoneta se detuvo frente a una boutique, famosa, de ropa italiana, de excelente calidad.
-Creo que la Ropa es una buena opción para inicar San Valentín.- Besó la frente de Mia, mientras bajaba del vehículo.
-¡Ropa!- Gritó Amanda, de la emoción.
-Jake compró las cámaras, Christian arrendó las motos, así que a mí me toca la ropa.- Dijo James, mientras sacaba su billetera.
  Las chicas eran fanaticas de la moda, les encantaba verse bien, por eso entraron a la tienda gritando como locas.
-Chicas XD Tranquilas. Tenemos mucho tiempo para comprar.- Daiana, al segundo, se dió cuenta de la implicaciones que tenían sus palabras. "Tenemos Mucho Tiempo" Tiempo era lo que menos tenían.
  Se quedaron en silencio un momento, mientras veían la bella ropa. La tienda tenía varios maniquis que lucían, en sus perfectos cuerpos, distintos estilos: minivestidos, poleras largas, faldas con pliegues, faldas tubo, shorts, jeans, cortavientos, chaquetas cortas, polerones, chalecas, boinas, poleras con brillo y luces, corsé, botas, zapatillas largas y otros modelos de última moda. Las tres mujeres quedaron anonadadas y maravilladas ante tanta ropa.
-O.O ¡Pido esos Shorts!- Gritó Daiana.
-¿Eh? Daiana, el clima está frío ¿Segura que eres tú?- Dijo, asombrado, James; que no acostumbraba ver a su amiga así por otra cosa que no fuese Partículas Bosónicas como el Fotón, Piones o Gluones o por los Quarcks.
  James la verdad no entendía mucho de esas cosas, aunque Daiana intentara explicarselas muchas veces, él siempre se distraía. Gluones ¿Qué clase de nombre era ese para la unión de los Quarcks, que formaban los piones? Piones ¿Quién le puso ese nombre a la unión del protón con el neutrón? ¿Un Pollo? Con ese pensamiento James siempre se despistaba y prefería seguir con la Geología.

-¿Qué tiene la ropa que a las mujeres las enloquece?- Apartó Jake al científico de sus pensamientos.
-La Ropa a los hombres también los vuelve locos.- Defendió a su género, Amanda.
-Mentira, yo uso lo primero que encuentro.
-Se vuelven dementes cuando ven a una mujer sacandosela.
-XD Si, tienes razón.- Terminó la conversación Jake, dandole una polera a Amanda.
  James y Chris conversaban, alejados del grupo; mientras las chicas elegían varias prendas para probarselas. Amanda llevaba una polera con brillos, botas militares y un pantalón. Daiana un short, zapatillas y una polera ajustada, que no dejaba nada a la imaginación, resaltando sus curvas. Mia llevaba un minivestido, pitillos, una polera larga, boina y converses. Las tres chicas fueron a probarse las prendas que llevaban; mientras que Jake se acercaba a los dos hombres, que estaban apartados.
-¿Qué traman ustedes?
-Nada- Dijeron a dúo, sospechosamente.
-No les creo- Miró el rubio a Christian, a sus ojos azules, que mostraban el nerviosismo del chico. Nuevamente repitió la misma pregunta ¿Qué traman ustedes?...
  James y Christian se miraron, en silencio, intentando comunicarse sin palabras.
-Estabamos conversando y pensando que lugar podríamos visitar por San Valentín.- Rompió Christian el silencio.
-¿Ustedes dos, solitos? ¡Qué Gays! ¬¬¨ Me has cambiado por James.
-XD Sabes que te soy fiel, cariño. Pensabamos en ir al Coliseo Romano con las CHICAS.
-Ah ¿Y por qué no me lo querían decir?
-Porque eres chica y es un sorpresa para tí, también XD.
  Los chicos siguieron conversando. Christian pensó en el poco tiempo que le quedaba para compartir con su novia. Recordó el día en que la conoció, ese día fue como si todo hubiese estado escrito; era como si aquel encuentro llevara, toda una vida, siendo planeado. Recordó cuando la vió tan concentrada, observando el mar de esa pintura, como si quisiera entrar y sumergirse en ella; pensó en sus ojos azules, tan azules como aquel mar. Volvió enseguida a la realidad, a la tienda italiana, donde vió a las tres mujeres saliendo de los probadores.
-Estamos listas. Llevaremos esta ropa.
-¿Ustedes no van a comprar ropa, chicos?
-Quizás luego, pero ahora queremos ir a comer.- Respondió James, al que ya le sonaban las tripas.
  Se acercaron a la caja, para pagar toda la ropa que las chicas llevaban, el geólogo sacó el dinero; mientras las chicas recibían las bolsas con una gran sonrisa en la cara.
  Salieron de la tienda y subieron a las motonetas, no se habían dado cuenta que las tripas les sonaban desde hace mucho.
  En Roma habían varios, excelentes, restorantes; pero lo difícil era decidirse por uno. Era la comida de San Valentín y quizás el último almuerzo que podían tener juntos, debía ser algo especial, algo sofisticado pero no anticuado; así que Daiana hiso una recomendación. "San Teodoro Ristorante" era lo que buscaban.
  Llegaron al bello ristorante, la entrada era una puerta de cristal y todo estaba rodeado de plantas, flores y corazones, ya que San Valentin sería celebrado al otro día. Tanto afuera como adentro habían mesas de manteles claros y flores en el centro. Prefirieron almorzar afuera, rodeados de los edificios antiguos y las plantas que decoraban y daban la sensación de tranquilidad.
-Wow Creo que este San Valentín adelantado será interesante, muy interesante.
-Jaja te salió con voz de depravado sexual
-XD Pidan algo rico, vuelvo enseguida.- Dijo Mia, mientras se levantaba de la mesa para ir al baño.

  Las paredes y el piso eran de cerámica, todo estaba extremadamente limpio y silencioso; no había nadie más que Mia, frente al espejo.  El agua corría, mientras ella se arreglaba el cabello. "Occhi del Mare Improvvisamente Burst" . Un pensamiento fugaz llegó como un rayo a su cabeza.
-Mierda...
  Se quedó viendo el agua caer, sus pensamientos la torturaban por no haberse dado cuenta antes. Salió del baño rapidamente y se sentó, agitada y temerosa por su descubrimiento, a la mesa donde estaba su grupo...
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-¿Qué te sucede? ¿Estás bien?
-No, debemos hablar con el Camarlengo.
-Mi amor, tranquila ¿Qué sucedió?
-Debemos advertirle al Camarlengo que morirá por la Tierra.
-¿Qué? ¿De qué estás hablando? Mia, tranquilizate y respira.
-¡Por el Cielo! Uno de los dos morirá ahogado o bajo tierra. Debemos advertirle.
-¿Te llegó algúna nota?- Preguntó, aterrada, Daiana.
  Los 5 estaban muy preocupados y miraban hacia todas las direcciones existentes, en busca de algún sospechoso.
-No, nada me ha llegado. Son los cuatro elementos...- Dijo Mia, respirando hondo.
-Ese es un buen nombre para una banda.- Habló Jake, con otro de sus inutiles comentarios.
-¬¬¨ ¿Por qué no cambias el nombre de War World III a Pinkie y Cerebro?... Recuerden que los Iluminati eran grandes científicos, las mentes más poderosa de aquel tiempo. Ellos decían que el planeta estaba compuesto por cuatro elementos...
-Tierra, Aire, Fuego y Agua.- Interrumpió James.
-¡Exacto!
-¿Qué tiene que ver todo eso con el Camarlengo?- Preguntó James, mirando los atemorizados ojos de Mia.
-De las personas que tenemos en la lista de asesianos en la última semana por los Iluminati ¿Quién murió por el Aire?
-Nadie, todos han muerto a causa de explosiones, llamas, Fuego.
-¡Error! El Papa murió gracias al Aire, que simboliza la Sabiduría, El Intelecto. La hélice del helicóptero, al explotar, se salió de su lugar y lo rebanó. La hélice fue el arma, no la exposión. El Aire lo mató y no el Fuego.
-¿Estás segura de todo esto?
-Fuego, ¿Quién murió hace dos días entre llamas y con sus ojos saliendo de sus orbitas oculares?... Mis Padres. Solo falta el Primer y el Cuarto elemento. Poder, Intelecto, Ardor y Emoción . Debemos avisarle al Camarlengo que probablemente puede morir gracias a la Tierra...
-¿Pensaste todo eso en el W.C?- Interrumpió Jake- Wow En esos momentos yo solo pienso en el Hedor.
-¬¬¨ Jake, callate... Bijou, tranquilizate, quizás es un error. Comamos, disfrutemos nuestro día y luego pensaremos en lo demás. Ahora bebe tu piña colada.
-Está bien. Lo siento por atormentarlos con mis tontas especulaciones. Quizás solo estoy equivocada...
  ¿Equivocada? No sabía cuanta razón tenía, ni el poco tiempo que quedaba para hacer algo. En cosa de horas ella y el Camarlengo serían víctimas de un atentado contra sus vidas. El Nuevo Orden Mundial estaba muy cerca. Un informante pronto le diría a Cronos sobre el descubrimiento de la joven; jamás imaginaron que podría hallar aquella respuesta, aunque aún le faltaban muchas más.
  Intentaba discimular sus miedos, pero no podía evitar pensar en Agua, todo a su alrededor era agua. Mientras más intentaba evitar pensar en eso, más se daba cuenta que podía tener razón "Occhi del Mare" Tal vez la nota no hacía referencia a sus ojos azules, quizás tenía un significado sobre su muerte "El Agua".
  Un mozo, bajo, relleno y moreno los atendió; no evitó fijarse en el tono pálido de piel que tenía la joven de ojos azules.
-Miss, stai bene? Vuoi un bicchiere d'acqua?
  ¡Un Vaso de Agua! Lo que quiero es que el Agua sea Evaporada. Pensó la chica. Un vaso de agua, eso fue lo peor que el hombre pudo decir. Los seis se quedaron, en silencio, observandose por un segundo.
-Emm. No gracias, señor. Vamos a pedir los platos de San Valentín.- Rompió el silencio, para que el mozo no se asustara. Daiana tradujo, porque el mozo no hablaba español ni inglés.

  Probablemente lo mejor que podían hacer era olvidar todo lo que había sucedido y disfrutar el 13 de Febrero, quizás el último día que tenían para estar juntos. Los platos comenzaron a llegar, pastas, carne y ensaladas se posaron frente los hambrientos de la mesa.
-¡Qué rico!- Dijo Amanda, mientras atacaba la lasagna, su favorita.
-¡Carne!- Gritaron, a duó, Christian y Mia.- ¬¬¨ Es mía... Es tuya... Ok, es de los dos XD.
-Por Suerte jamás fuí así cuando joven.
-XD Que malo eres, James.- Dijo Daiana, mientras saboreaba su jugo de frambuesa.
  Los seis devoraron sus platos, no se habían dado cuenta que el hambre los afectaba hace horas. Tampoco se habían dado cuenta que en ese preciso momento eran espiados...
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  Como los galanes que eran, James, Jake y Christian, pagaron la cuenta del restaurant. Las chicas no esperaban tantas atenciones, en especial Amanda, que pensaba que este San Valentín estaría sola en casa, viendo películas; en lugar de eso estaba a varios kilómetros del departamento, en el que se encontraba hace dos días, celebrando el Día del Amor con un tipo que conoció hace un par de días, intentando salvar el mundo de la venganza de unos lunaticos santanistas. Las tres chicas se preguntaban como podían corresponder todos los halagos y buenos gestos de los hombres.
-¿Quiéren ir al Coliseo, chicos?- Dijo, depronto, Mia.
-¬¬¨ Gracias por arruinar la sorpresa, diosa romana.
-XD Lo siento, no es culpa mía, pensamos parecido.
-¡¿Qué tiene el Famoso Coliseo, que todos quieren ir?! Es solo un edificio lleno de polvo.
-Pero en ese edificio polvoroso, como dices, la historia de la diversión de Roma se formó.
  Los seis subieron a las motonetas, para recorrer varias calles antes de llegar al Coliseo.
  El viento que chocaba en sus rostros era bastante frío. Mia recordaba los días en la playa con su novio; recordó el comentario de su mejor amiga, quizás el mejor regalo que podía darle a su novio era tener relaciones con él, antes de morir. El pensamiento le rondó varios segundos en la cabeza, mientras su pelo era movido por el viento de invierno.
-Mia, ¿Estás bien?- Preguntó, preocupado, Christian que no escuchaba a su novia hace minutos, lo que le sorprendía mucho.
-Si, solo pensaba en... en lo lindo que eres.

  El tiempo corría rápido, pero ellos no se daban cuenta, solo querían disfrutar su último día. Esperaban que el día fuese más largo, mientras todo el mundo quería lo contrario, ya fuera porque deseaban con ansias que llegará el Día del Amor del año del Dragón de Agua, o el Nuevo Orden Mundial...
  Llegaron al Coliseo, más rápido de lo que esperaban. El gran edificio se alzaba frente a ellos, haciendo que Jake se tragara sus palabras.
-O.O Wow.
-¿No se supone que ya habías venido a Roma, Jake?
-Si, pero nunca visité el Coliseo.
  El Coliseo romano era un gran anfiteatro, construído en el siglo I bajo la jurisdicción del Vaticano. Un enorme edificio cilindrico de piedra, un tanto dañado por los movimientos sismicos, maravillaba a los seis, con toda la historia que encerraban aquellas paredes.
-Que bella- Dijo depronto Jake.
-¿El Coliseo? Es BELLO no BELLA.- Respondió, riendo, Amanda.
-No, tú.
  Un silencio se hiso, ambos se miraron y Amanda solo sonrió. Un sacerdote pasó junto a ellos y los observó con rostro de desagrado.
-¡Jamás entenderé a los curas!- Suspiró James.
-Querrás decir a los Papas Negros.- Interrumpió Mia, mientras le sacaba fotos a la nueva parejita.
"Papas Negros" ¿A qué se refería Mia con eso?...

-Creo que es mejor que nos vayamos.- Interrumpió Christian.
-¿Por qué?- Pregutó Daiana.
-No me agradan los Agustinos ni los Jesuitas.
-XD ¿Cómo sabes que son eso? Bueno a mí no me agrada ningún sacerdote- Dijo James.
-Porque el hábito es Negro. Vamonos. Quiero mostrarles algo.- Dijo Mia, evitando más preguntas.
  El grupo salió del coliseo; Mia no comprendió la prisa de su novio, pero a ella tampoco le agradaba estar entre tanta gente que hablaba tantos idiomas diferentes, sentía que se burlaban de ella por no comprenderlos.
-¿Y que nos quieres mostrar?- Interrogó Amanda a su amiga.
-Eso- Señaló, la chica de ojos azules, una antigua iglesia, frente al coliseo.
-¿Una Iglesia?- Preguntó James- Soy ateo.
-La Iglesia más odiada por los eclesiasticos.
-¿Una iglesia odiada por los curas? ¿Cómo es eso posible?- Se burló James.
-La Iglesia de San Clemente, después de un terrible suceso para la iglesia, fue evitada en las procesiones del Vaticano a Letrán. ¿Han oído hablar de Johannes Anglicus?
-No ¿Quién es ese?- Preguntó Amanda, interesandose en la historia.
-Más bien quien es esa, era una mujer, una papisa.
-¡¿Qué?!- Dijeron las cinco voces, al mismo tiempo.
-Aquella Iglesia está construída sobre una iglesia del Siglo IV, y esta a su vez sobre un templo dedicado a un dios persa.
-No estoy comprendiendo ¿Una Papisa? ¿Cómo es eso posible?
-Se dice que en 855 una mujer hiso el papel de papa, claro que nadie sabía sobre la verdad de su sexualidad. En aquel tiempo las mujeres no podían estudiar y solo los eclesiásticos podían continuar estudios sólidos. La mujer, Juana, era hija de un predicador, así que tenía estudios, pero deseaba continuar con ellos; por eso se disfrazó de hombre y cambió su nombre a Johannes Anglicus. Comenzó hacerse conocido por ser un gran erudito, llegó a ser secretario del papa, al morir éste, ella tomó el poder. Después de 2 años descubrieron que era mujer, porque dió a luz, precisamente en esta calle.
-¿Qué pasó con ella?- Dijo, muy interesada Amanda.
-Hay dos versiones que cuentan lo que le sucedió. La primera dice que murió al dar a luz; y la segunda dice que fue encadenada por el pie a la cola de su caballo, arrastrada y lapidada durante media legua. Muchos confunden este santuario con al iglesia que está en la Via Labicana.
-Wow que horrible. ¡Cómo podían ser tan machistas e Hipocritas!- Dijo Daiana, que miraba con tristeza y asombro la iglesia.
-Creo que es mejor que nos vayamos a un lugar más acogedor- Habló, depronto, Christian; que estaba callado desde el inicio del relato.
  Mia les sacaba varias fotos a Jake y Amanda, los flash ya tenían a la nueva pareja cegados.
-¡Para qué sacas tantas fotos si...!- Dijo Amanda, deteniendose justo antes de decir algo indevido. "¡Para qué sacas tantas fotos si no las podrás ver!"
-Les saco muchas fotos para que Daiana y James las vendan a un programa de chismes y se hagan millonarios.- Contestó la chica, apagando la cámara.
  El grupo subió a las motonetas y siguieron con su camino, pero Mia no lograba quitarse una inquietud. ¿Qué le sucedía a Christian? ¿Por qué se incomodó por la presencia de los eclesiásticos?...
                                                                                    45
-Cronos, la chica está infiriendo muchas cosas correctas ¿Qué haremos?
-Puede descubrir muchas cosas, pero no nos detendrá. ¿Qué hará? ¿Decirle al mundo que la hermandad existe? La tomarán por loca. ¿Hablar con el Camarlengo? No evitará su muerte. No puede hacer nada, absolutamente nada. Está en un callejón sin Salida. Mañana morirá, mañana será el Nuevo Orden Mundial.
-¿Y si mañana no logran entrar al Vaticano?
-Lograrán hacerlo, hay infiltrados que los dejarán entrar.
-¿Y si los otros cuatro logran llevarse la Antimateria?
-No lo harán, la chica irá al lugar donde se encuentra y allí Jupiter la matará. Los otros se enterarán de la verdad demasiado tarde para hacer algo...
                                                                                    46
  Las horas pasaron, rapidamente, para el grupo que se divertía en su San Valentín, adelantado; solo pensar en que al día siguiente tendrían que sacar la Antimateria del Vaticano y que habían bastantes probabilidades de que algo saliera mal, los llenaba de pánico. El 13 de febrero se les fue volando, entre risas, paseos y compras. No imaginaban lo que sucedía en las cercanías del Vaticano, mientras todos hacían los honores al difunto papa.
  No había cuerpo ni restos que enterrar, pero aún existía el recuerdo. La guardia suiza, religiosos, cercanos del fallecido y algunas otras pocas personas se encontraban al interior de la ciudad; mientras que en la Plaza de San Pedro algunos peregrinos oraban por el hombre, el resto solo eran turistas que se fotografeaban junto al obelisco, de 25 metros de altura y 327 toneladas. Aunque no muchos eran fieles seguidores del finado, el horrible fin que tuvo remeció al mundo.
  Junto al Obelisco una familia, de cuatro miembros, se fotografeaba.
-Adam, ¿Dónde está Milly?- Preguntó, asustada, la mujer a su hijo; al no ver a su pequeña de 7 años.
-Estaba aquí, hace un momento- Contestó el adolescente, buscando a su pequeña hermana.
  La mujer, pelirroja, ya estaba desesperada; no veía a su hija por ningún sitio. El padre daba vueltas, una y otra vez, a la plaza de San Pedro; esperando encontrar a la niña. Nadie veía a la pequeña. Nadie imaginaba donde estaba ni lo que veía en ese preciso momento.
  El chico, de 14 años, logró divisarla. La niña estaba sentada, en una banca, observando, sin parpadear, un bulto que había frente ella. Un grito degarrador salió, depronto, de su boca; el que resonó en toda la plaza...

Tags: Nuevo Orden Mundial

Publicado por Desconocido @ 22:06
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lunes, 04 de enero de 2010

Que larga está quedando la nove, pero yo creo que faltan pocos capís jeje; tengo que terminarla antes de entrar al Colegio Wuakatela, así que si baja la calidad (Más de lo que Estaba) Disculpenme y Reclamen (Estos mensajes van para Mi Ángel de la Guardia, porque nadie mas lee esto). Bueno si Alguien ha leído hasta acá significa que... significa que sabe leer XD. Ah y les cuento que mi novelita nació de un sueño que tuve, aunque odie debo agradecerlo XD Aunque fue un muy estúpido sueño, casi tanto como La Pizza de la Discordia.

                       47
  Mia, James, Jake, Daiana, Christian y Amanda decidieron buscar hospedaje, cerca del Vaticano, para así lograr llegar a primera hora, de la mañana siguiente, a la ciudad. Las motonetas sonaban en las cercanías de la Elíptica Plaza de San Pedro.
-¿Qué sucede allá? ¿Por qué hay tanta gente?- Amanda casi tuvo que gritar, para hacerse escuchar entre el ruido de los motores y el bullicio de las personas que estaban en la plaza.
-Deben ser peregrinos orando por el muertito.- Dijo Mia, sin prestar mayor importancia a la multitud.
-No lo creo.- Dijo Daiana, señalando a un par de camarografos de la CNN y la BBC, que grababan hacia un punto en el centro del tumulto de mirones.- Tanta gente no oraría por aquel hombre y si así fuera no lo harían rodeando a los camarogafos de los canales más importantes de Europa y América ¿O si?
  Daiana dió vuelta a su motoneta, hacia el otro lado de la plaza, donde estaba el enorme grupo de personas; las otras dos motoneta la siguieron. Los seis se bajaron para ver que sucedía, Jake y Christian no evitaron dar un grito, ahogado, al ver la horripilante imagen...
  Un hedor insoportable se sentía, estaba concentrado entre la multitud de personas que admiraban un bulto de telas, destrozadas y sucias. El grupo se abrió paso entre la gente que allí estaba, ahí vieron... vieron que las telas estaban sobre un cuerpo sin vida, con tierra en los bolsillos y en toda su ropa. Jake no pudo evitar preguntar algo, algo que todos dudaban, pero nadie se atrevía a decir...
-Y... ¿Dónde está su Cabeza?..
  Todos lo miraron. Una niña, que estaba sentada en la banca, volvió a llorar. La cabeza del hombre estaba a unos pocos centímetros de su cuerpo, casi bajo la banca; quedando en ese lugar por el impacto que dió un balón al bulto, que era de un niño de 10 años que jugaba con sus hermanos mayores.
  Los seis quedaron pasmados al ver la cabeza, la mueca de dolor del pobre tipo atemorizaba más que ningúna película de terror de Darren Lynn Bousman o John Stockwell; pero lo que en verdad los aterrorizó fue lo que había en la boca del finado. Tierra. Asfixiado por Tierra. El cuerpo, la cabeza y las heridas estaban cubiertas por mucha, mucha Tierra.
  La voz de un reportero comenzó a sonar. En ese segundo la noticia era informada a todo el mundo. "El Ayudante del Papa ha sido Asesinado. Otro católico importante, muerto. Si esto no es acto de Anarquistas satanicos ¿De quién más puede ser Obra?"...
  Policias y Guardias del Vaticano llegaron al lugar, para llevarse el cuerpo (y la cabeza) sin vida del religioso; Paul Peter estaba entre ellos, el joven se sorprendió al ver a las Tres mujeres nuevamente, pero no pudo decirles nada, para que no fueran involucradas en todo lo sucedido. 

-Chicos, nos vamos.- Dijo Amanda, al ver que su mejor amiga no tenía ningúna reacción.
-... Pero ¿Ahora cómo entraremos sin el finado? No tenemos ningúna opción de entrar al Vaticano.- Interrumpió Jake, asustado.
  Mia estaba como una piedra, congelada, petrificada, solo moviendo sus ojos cristalinos y temerosos. Saber, de esa forma, que ella tenía razón y que sería la próxima en morir le causaba pánico.
  A los minutos Peter, apartado de la multitud, llamó a las mujeres con las que había hablado antes.
-Paul Peter, ¿Cómo entraremos mañana, después de todo esto que acaba de suceder? Debes ayudarnos, porfavor. Mañana la Antimateria hará desaparecer todo esto, debemos llevarla a Estados Unidos antes de que el Vaticano se desintegre.- Dijo Daiana, cuando nadie estaba cerca para verlos o escucharlos.
-No lo sé. Esto cada vez es más difícil, pero no tengo otra opción mas que creerles.
-Tengo una idea- Dijo depronto Mia, como saliendo de un mal sueño.- ¿Tienes alguna carta o escritura del camarlengo, que Dios ahora guarda en su gloria?
-No es necesario que hablen de forma tan religiosa, creo en ustedes. Bueno en el Despacho del Papa debe haber algo.
-Peter, escuchame, debes conseguirme algo con su letra y traermelo cuanto antes. Estaremos esperando aquí. Nadie debe sorprenderte.
-¿Ahora?
-No, pasado mañana, wn, cuando todo este destruído; claro que ahora, bobo- Dijo Amanda, apresurandolo. El joven se marchó, algo confundido.- Que guapo es ese tipo.
-¬¬¨¿Por eso casi lo matas del susto con tus palabras? Esperemos que pueda hacer algo...
  
 
Un espía informaba de todo lo que sucedía, cada paso, cada movimiento que el blanco hacía.
-Iditota, mataste antes al Son of a Bitch. ¿Ahora cómo entrará al Vaticano?
-No te pongas insolente, lactante. Se perfectamente lo que hago.
-¿De qué hablas? Te adelantaste. ¡No podrá ingresar a la Ciudad de Mierda!
-Silence, bastard. Alguien los ayudará a entrar.
-¿Hablas del homosexual que coquetea con la chica?
-Si es homosexual no creo que coquetee con la chica. No, no es él. Ese solo es un pollito. Nuestro infiltrado es un zorro o el chupacabras, como quieras llamarlo. Ahora descuelga, antes de que alguien te oiga, Júpiter.

  El sol comenzaba a caer, en cualquier otro momento ese paisaje hubiese sido maravilloso. La plaza elíptica rodeada por pilares que remataban en una balaustrada, sobre la que habían 140 figuras de santos y el gigante obelisco en el centro, todo diseñado por Gian Lorenzo Bernini; se veía realmente hermosa, iluminada por el sol del atardecer. Pero el grupo no se podía fijar en la belleza de la escena después de haber visto una cabeza con tierra por todos sus orificios.
  Aún esperaban que el joven llegara con nuevas, buenas y esperadas noticias. Después de un largo rato lograron ver el colorido y estridente traje, de rayas verticales azules, rojas y amarillas, de un guardia del Vaticano que se les acercaba.
-Listo. Aquí está lo que me pediste.- Dijo Peter, asegurandose de que nadie estubiera observandolos.
-¿Estás seguro que es la letra del Camarlengo?
-Si, estoy completamente seguro. Ahora les pido que se retiren, no quiero problema.
-Gracias, Peter.
-Espero que em digan la verdad. Confio en ustedes.
  ¿Confiar? ¿En el siglo XXI aún se puede confiar en desconocidos? Tal vez cuando no hay más alternativas la opción imposible se convierte en la única posible. Confiar en 3 desconocidas era la única opción que el joven tenía; para no repetir el mism error de los apóstoles al no creerles a las 3 mujeres que juraban, con mucha fe, haber visto a Jesús.
  Peter le dió una carta, que había sobre el escritorio del despacho del papa, a Mia; luego las tres chicas desaparecieron, entre las sombras que proyectaban los pilares y los árboles...
-Se que esta pregunta no viene al caso, pero ¿Por qué unos tipos en pijamas rayados, medias, guantes blancos y una boina cuidan el Vaticano?- Preguntó James, cuando las chicas se unieron al grupo.
-Ese pijama, como lo llamas, fue diseñado por el Comandante Jules Répond a partir del diseño de Miguel Ángel. Se supone que simboliza la alegría que les provoca defender al papa, aunque por sus rostros yo creo que es lo contario.- Dijo Mia, subiendo a la motoneta.
-¬¬¨ Daiana, si tú conducirás te ruego que sea con cuidado; no quiero morir aún.- Dijo James, aterrado por la velocidad y pocas precauciones que tenía su compañera.
-¿No te gusta el Peligro?- Contestó la mujer, bajando la velocidad.
  Aún no enconraban hospedaje, cerca del Vaticano; y no deseaban ir nuevamente al Motel, donde se quedaron cuando llegaron a Roma. Depronto, casi como un milagro, vieron un pequeño edificio de tejado rojo y un letrero que decía "HOSTAL"
-Emm desde que ví la película Hostal I y II prefiero los Hoteles o los Moteles.- Dijo Jake, mirando con desagrado el edificio.
-No seas gallina, es solo una noche.
-Tal vez mi última noche. Fue un placer conocerlos.- Contestó el rubio, mientras entraba al lugar.
-Nunca he comprendido la diferencia entre Hostal, Hotel, Hosteria, Pensión y todas esas cosas.
-Creo que en el Hotel te brindan varios servicios y la Hosteria es solo una habitación con baño compartido. El Motel es un lugar donde vas con otra persona y tienen relaciones, en la cama, suelo, mesa, ducha, jacuzzi o si quieres en el techo; como prefieras.
-No necesitabas ser tan específica, Amanda.
  Se registraron y subieron a sus habitaciones. Los hombres se hospedaron en una y las mujeres en otra. Dormir esta noche se les volvería una tarea casi imposible; ya fuese por el cargo de conciencia por haber gastado en un par de días más dinero de lo que otros utilizan en meses, o porque temían no lograr al Vaticano. Si los seis no lograban entrar l ciudad desaparecería del mapa para siempre y con ella la fe de los católicos, ese sería el inicio del Nuevo Orden Mundial.
  Un Nuevo Orden Mundial; la pista siempre estubo entre sus manos, cada vez que pagaban, cada vez que recibían dinero, en Organizaciones de Naciones Unidas "pacíficas", incluso en simples Juegos de Computadoras. Pero lo descubrieron tarde, descubrieron la gran conspiración a pocas horas de la destrucción y solo tenían una oportunidad para detenerla, aplazarla.
  Aún no comprendían todas las razones ni los enigmas, que habían detrás de todo esto; pero por el mundo darían sus vidas. 
  Algunas personas decían que los héroes no existían, héroes como Manuel Rodríguez, Abraham Lincoln, Georg Washington, Arturo Prat o Jesús; héroes que luchaban ante todo por una sola recompensa, Justica y Libertad, no por fama. Todos los que pensaban en que ya no existían se equivocaban, héroes siempre existirán mientras el mundo tenga sueños que quiera realizar.
  En Roma se encontraban seis desconocidos héroes, que seguirían siendo así, desconocidos. Muchas veces no nos damos cuenta que siempre hay un desconocido luchando por nuestros derechos; y permanece así, desconocido, sacrificando muchas cosas, como un trabajo, una familia o una vida, sin ser reconocidos por sus heroicos actos.
  Las horas pasaron entre la oscuridad, sueños, pesadillas y algunos ronquidos de Christian. El amanecer comenzaba a dejar sus primeras huellas en el cielo, que poco a poco se comenzaba a iluminar.
  Pese a que ya era de día, Roma se encontraba en silencio; de vez en cuando se escuchaba el débil gorjeo de un ave, el sonido de las hojas sacudidas por el viento, o el de una motoneta que se apresuraba en llegar a su destino. Algo rompió con el silencio, agradable, que había en la hostal. Agua. El sonido era el que provocaba el Agua...
                                                                      
48
  Solo murmullos, somnolientos, se escuchaban en la habitación de los chicos; en la de las chicas, nada.
-Jake... hace pipi en el baño... no acá.- Dijo Christian, entre sueños.
-No he orinado... debes estar teniendo... sueños húmedos.
-Guarden silencio o el hielo, del titanic... se descongelará...
 "¡AGUA!" Se sobresaltaron los tres, saliendo rápido de sus camas. El suelo estaba mojado y varias veces resbalaron, pero no se detuvieron, corrieron a ver a las chicas.
  Agua, por todas partes había agua. Intentaron abrir la puerta, pero estaba cerrada por dentro.
-Mia, abre, amor.
-¡Chicas, despierten!
-¡Abran la puta puerta! ¡Despierten, despierten!
  James y Christian miraron a Jake un poco asustados. Los tres intentaban entrar. La mañana del 14 de febrero del 2012 fue la más ajetreada que jamás hubiesen tenido. Gritaban, intentando despertar a las Tres mujeres, pero nada, no había ningúna reacción adentro. Golpeaban y giraban la perilla, sin resultado. La desesperación ya los atacaba. Adentro de esa habitación sus amigas, probablemente, podían estar ahogadas.
-Apartense. Tienen suerte de que una vez actúe de Karateka.- Dijo Jake, alejandose de la puerta, para impulsarse y derribarla con una patada.
-¿Hay algo de lo que no hayas actuado?
-Emm de Árbol N°2.
  El agua saltó al impacto de la puerta. La habitación estaba inundada. Lograron ver a las chicas, durmiendo, profundamente en sus camas, con el agua casi alcanzandolas.
-¡Despierten! Daiana, despierta porfavor. Si mueres, muero...
  Jake y Chris miraron a James, solo rieron.
-¿Qué les sucede? ¿Por qué no despiertan?
-¿Están muertas?...
-Jake, no seas idiota.
-Están vivas, tienen pulso.
-Rayos, Morfeo las embrujó.- Christian y James miraron a Jake, por su tonto comentario.
-Saquemoslas de aquí.- Dijo James, mientras se llevaba a Daiana, con mucho cuidado. Los otros dos lo siguieron, con Amanda y Mia al hombro.
  Las tres mujeres estaban pálidas, frías y húmedas. Los chicos no sabían que hacer, no podían despertarlas.
-¿Creen que sea como La Bella y La Bestia?
-¬¬¨¿No será la Bella Durmiente?
-Es lo mismo. Ambas son princesitas cursis, bellas y estupendas.
-No creo que sea como la Bella Durmiente, Jake.
-Voy a intentarlo.
-Ni se te ocurra. Tal vez puede ser como Romeo y Julieta.
-Chicos, creo que no es el mejor momento para un debate de literatura.
-Es en serio. Quizás es como Romeo y Julieta. Pueden estar envenenadas...
  Los tres olvidaron por completo que debían entrar al Vaticano, estaban mucho más preocupados por las mujeres. Al parecer este era el peor San Valentín de la historia.
-¬¬¨Sabía que debía comprar ese celular. Tenía un Curso para Bobos de Primeros Auxilios.
  Celular. Las Neuronas de James comenzaron a funcionar rapidamente, motivadas solo por una palabra. Era una idea muy simple, pero por la desesperación no la realizaron antes.
-Traigan un teléfono. Llamaremos una ambulancia.
  Christian corrió a la habitación de las chicas y sacó el celular de Mia, que estaba sobre la mesita de luz. Al verlo quedó impactado, por lo que en él había...
  "Esto es solo una advertencia. No están muertas, solo queríamos que durmieran bien. El veneno solo tiene efecto por 12 horas, es decir que a las 12:00 estarán despiertas, sanas y tranquilas" Leyó Christian el mensaje de texto que había en el teléfono de su novia, mientras los ojos de sus oyentes iban cada vez creciendo más, a cada palabra se iban convirtiendo en platos y no en ojos.
-Mierda. Eso solo nos deja 5 horas para llevar la Antimateria al Laboratorio, 2 horas para entrar al Vaticano y 3 para viajar.
-¿Que haremos ahora? Faltan varias horas para que despierten.
-No podemos hacer nada, más que esperar. Tendremos que quedarnos acá hasta que abran los ojos.
-¿Entonces nos vamos a dormir?
-¬¬¨ Jake, no seas idiota e insencible.
-Pero el Tipo dijo que despertarían a las 12:00 y yo le creo.
-Está bien. Yo también le creo...
  Creerle a un desconocido que dice querer ayudar es casi imposible; pero creerle a un enemigo que dice querer venganza en contra de la religión es muy fácil. ¿En qué mundo vivimos? ¿En uno en que todo es al revés o en uno en que el Mal vence al Bien?. Los chicos se quedaron en silencio un momento, luego se llevaron a las mujeres al cuarto. No tenían nada que hacer, no podían volver a dormir, no podían salir, no podían seguir con la estrategia de infiltrarse al Vaticano, no podían hacer nada; prefirieron cambiarse de ropa, ya que nada más podían hacer.
-¿No creen que es un poco grosero vestirse con ellas aquí?
-James, están dormidas. No creo que les importe.
  Cada minuto les parecía una eternidad. No sabían que hacer, estaban hiperquinéticos.
-Tengo hambre- Dijo James, mirando el techo desde su cama.
-Si, yo también.
-Quedense aquí; iré a comprar algo para desayunar.- Dijo James, mientras salía de la mojada habitación.
-Me aburro- Dijo James, dando giros en su cama.
-XD Las tres morirían al ver la poca atención que les ponemos en este momento.
-No podemos hacer nada más que esperar. Despertarán a las 12:00 ¿Por qué todas las cosas siempre ocurren a las 12:00? Cenicienta choca en su carroza a las 12:00, Mia nació a las 12:00, el Papa muere a las 12:00, las Chicas despiertan a las 12:00, yo voy al baño a las 12:00.
-Jake, no quería saber la hora en que lanzas tus desperdicios al mundo. Voy a buscar las cosas de las chicas, antes de que se mojen.
  Christian salió de la habitación, para encontrarse con el mojado cuarto de las chicas. Sacó las bolsas de ropa y las mochilas, que convenientemente estaban sobre una repisa.
  Jake estaba en la habitación, dando vueltas, una y otra vez. No contaba con encontrarse con la persona que entró a la habitación, sin previo aviso. El hombre lo sorprendió...
                                                                     49 
  El informante hablaba, con Cronos, por su Blackberry.
-¡Por qué la envenenaste!
-No me digas que te encariñaste con la nena.
-No, claro que no. No nací para tener sentimientos.
-Muy bien. Me encanta escucharte hablar así. Tranquilo que la Inmunda Perra despertará a las 12:00, la matarás a las 14:00 hrs. Ni un minuto más, ni un minuto menos. ¿Está todo claro?
-¿Por qué a las 14:00? Se supone que sería a las 12:00.
-Jamás te dije eso. Averigua el signifiado del 14, 16 y 13.
-¿N.O.M?
-Muy bien, Jupiter, que rápido eres. Pero ese número tiene algo más. Veamos si lo descifras antes que ella...
  El teléfono se cortó, al parecer el hombre no tenía nada más que decir. Dejó a su espía con varias dudas. ¿Para qué drogó a las tres mujeres? ¿Qué quería lograr con eso? y ¿Qué significa el número 14?...
                                                                     50
-Hey muchacho...
 Se escuchó una voz, que casi infarta al rubio, que giraba en el cuarto; una voz de hombre, grave, con un acento italiano muy marcado. El joven dió media vuelta, inmediatamente, para ver a su emisor.

-¿Por qué el piso está tan mojado, chico?-Resonó nuevamente la voz.
-Señor, es que... lo que pasó es que...
-Lo que pasa es que su casucha es terrible. Deberíamos demandarlos- Interrumpió otra voz, mientras ingresaba al cuarto.-  Los tres estabamos durmiendo, cuando sentimos el ambiente húmedo, nos dimos cuenta que todo estaba inundado; salimos para despertar a nuestras amigas y su cuarto estaba peor, por eso vinieron a dormir aquí. Le rogaría que guardara silencio, para no despertarlas y reparara la fuga de agua.
-Si, disculpe, señor Christian.- Dijo el dueño del edificio, retirandose.
-Cada vez me sorprendes más, amigo.
-XD Yo también me sorprendo. Cada vez que miro al espejo me enamoro, bro.
-O.O ¡Me engañas con Mia, James y contigo!
  James entró a la habitación, con varias bolsas que contenían jugos, sandwichs y galletas. Dió una mirada rápida a las tres mujeres, que dormían profundamente.
-Creo que será una larga mañana.
-Pues la usaremos en organizar todo para entrar a la ciudad papal.
  Y así fue. Los tres hombres ordenaron la ropa de las chicas, para que al despertar se cambiaran rapidamente, también guardaron todo en la mochila, para parecer simples turistas. Miraban en todo momento el reloj, para ver si el minutero se había movido, aunque fuese una milésima. Se asomaban por la ventana, cada segundo, para ver si Paul Peter seguía en su puesto. Todo estaba listo, solo faltaba que las chicas despertaran...
-Hey ¬¬¨¿Qué hacen las cosas con las que actúe de espía aquí?
-No me mires a mí, yo no se nada
-¬¬¨Cuando tu novia despierte estará en serios problemas.
  Jake debería decir "Si lograba despertar" Porque aún no había ningúna muestra razonable y creíble que probará que el mensaje de texto decía la verdad. Creerle a un asesino, anarquista, satanista solo demostraba la esperanza del muchacho en que las mujeres seguían vivas, la esperanza con la que se movían montañas; pero no había ningúna prueba que demostrara que el desconocido decía la verdad...
                                                                  51
  A varios kilómetros de Roma, en Estados Unidos, para ser más precisos; se encontraban varios de los temerosos científicos, responsables de la Antimateria, en un bunker, con todo lo que necesitaban para una semana. Pese a que la Antimateria estaba en otro continente, ellos creían que serían acusados de atentado terrorista y también pensaban que los ladrones pudieron haber dejado una pequeña muestra de la energía en las cercanías del lugar. Por eso se ocultaban, como gallinas temerosas, como avestruces con sus cabezas en la tierra; sin reconocer el gran error y sin enfrentar los problemas. Jamás imaginaron para que fin, realmente, su creación sería utilizada.
-¿Cuánto tiempo queda para que simplifique?
-7 horas y 45 minutos.- Contestó uno de los científicos.
-¿Cuándo saldremos de aquí?
-2 días después, cuando estemos seguros de que el peligro ha pasado.
-¿Qué creen que haya pasado con James y la Doctora Daiana?
-No quiero que esos dos nombres vuelvan a ser mencionados en este lugar.- Dijo el anciano, que estaba sentado en silencio, escuchando la conversación.- Ambos son unos traidores. Ya debieron decirle a la prensa o dar aviso a la Casa Blanca. Si nos atacan o nos cobran millonarias sumas, será culpa de ellos...
  Tal vez la hipocrecía era el gran error de los poderosos o no tener en orden sus prioridades; pensar en que el dinero es más importante que las vidas de muchos inocentes revelaba un grave problema psicológico.
  El grupo de científicos se quedó en silencio, pensando si los dos ex trabajadores del centro habrían hablado, habría revelado al mundo el robo de la Antimateria. Ese pensamiento los atormentaba hace 65 horas y 15 minutos, sin poder evitarlo...
                                                                   52 
-Me estoy desesperando. Quiero que despierten.
-¿Has escuchado el dicho: "La Paciencia es la Madre de las Ciencias"?
-Y la Pandemia la Maestra XD ¡Mia siempre decía eso! ¬¬¨Gracias por recordarme a mi Ex jeje... Esto me estresa. Tenemos que entrar a la mansión de los viejos y las chicas justo ahora juegan a las princesitas.
  El tiempo que llevaban esperando les parecía una verdadera eternidad, pero la espera pronto terminaría, solo había que esperar un poco más.
-James, ¿Por qué no le dices a Daiana que te gusta?- Sonó la voz, seria, de Christian, al otro lado del cuarto.   
-No se de que hablas. Solo somos amigos.
-Estás bien grandecito para decir eso. Debes apresurarte, porque el tiempo no regresa.- Dijo Jake, mientras miraba a su amiga dormir.
  James se quedó pensando en las palabras del rubio. Tal vez tenía razón. El viaje a Roma hiso detonar sus sentimientos por la científica; y debía decirselos o arrepentirse toda su vida.
  Christian seguía mirando por la ventana, observando cada paso que daba el tipo en la entrada. Veía como varias parejas, con flores, chocolates, peluches y globos, caminaban por la calle.
-Chris, ¿Te gusta Paul? ¡Nooo! ¡Me cambias por tí, por Mia, James y un Tipo en Pijama! ¡Por qué me eres infiel!- Bromeó el joven, de 21 años, como acostumbraba hacer con su viejo amigo. Eran como hermanos, desde pequeños se conocían y jugaban juntos, compartían todo, absolutamente todo; grande fue la sorpresa cuando se enteraron que irían a la escuela juntos. A los pocos años decidieron crear una banda, aprovechando el talento de ambos. Eran insperables.
-¬¬¨ Ese tipo coquetea mucho con MI novia. Un bobo en pijama no puede quitarme a Mia, porque es mía.- Dijo, enojado, Christian; mientras cerraba las cortinas.
 
  El reloj marcaba las 11:55 am. En tan solo 5 minutos las chicas reaccionarían, en solo 5 minutos despertarían. Los tres esperaban, atentos, cualquier movimiento.
-60, 59, 58, 57, 56, 55, 54, 53, 52...
-¬¬¨Jake, callate. No contarás 60 números en cuenta regresiva.
-No soy tan malo en matemáticas, en realidad era mi materia favorita.
-Porque te gustaba la profesora.
-¡Se están moviendo!- Gritó James, de felicidad, interrumpiendo a los dos muchachos.
-Si, nos estamos moviendo y te agradecería que guardaras silencio...- Dijo Daiana, mientras se estiraba.
-¬¬¨ Odio que en las mañanas me griten.- Dijo irritada Mia, con los ojos cerrados.
-Cresta, ¿Qué hacemos aquí?... Ay mi cuello, me duele mucho.
-Quizás es porque durmieron 12 horas seguidas...
  "Durmieron 12 horas seguidas" No era normal escuchar eso, menos para Daiana, que siempre despertaba temprano; pero ningúna de las tres hiso caso al comentario, aún estaban algo mareadas y adormecidas, por el efecto de las drogas.
-¿Qué hora es?- Se le ocurrió preguntar a Mia, mientras resfregaba sus ojos, esperando como respuesta "Las 8:00 a.m"
-Son las 12:00 hrs...
-¡¿Qué?!- Dijeron las tres voces, chillonas.- No puede ser. ¡Por qué no nos despertaron antes!
-Eso intentamos, pero no pudimos porque... estaban envenenadas o drogadas, como quieran llamarlo.- Contestó James.
  "Envenenadas" La palabra le recordó inmediatamente al jesuita, capellan del Hogar de Cristo, el Padre Renato Poblete. La muchacha siempre creyó que el hombre fue envenenado en el desayuno y que eso provocó una reacción que hiso que tuviera un paro cardiaco, en el año 2010. Se quedó pensando un momento en eso y luego volvió a la realidad, ellas habían sido envenenadas, drogadas. Muchas preguntas la invadieron. ¿Cómo? ¿Cuándo? ¿Dónde? ¿Quién? ¿Qué? y ¿Por qué?.
  Un grito, chillón, llenó la habitación y le quitó los pensamientos a todos. "¡Agua!"
-Si, amiga, es agua; es con lo que te bañas, Amanda.
-Mia, ¿No comprendes? Es agua. Intentaron asesinarte. No quiero perderte, amiga. Esos maracos están fritos, no te harán nada.
-Amanda, relajate. Debemos entrar al Vaticano, eso es lo importante ahora.- Contestó Mia, con una frialdad casi mecánica. Jamás imaginó oír esas palabras provenir de la boca de su amiga, pero lo hiso, la escuchó; y eso le daba más fuerzas para enfrentar lo que ahora venía.
  Daiana se acercó a la ventana, desde la cual vió la Entrada del Vaticano.
-Allá está el muchacho- Señaló la mujer.

  Estaban a punto de enfrentarse con el suceso más complicado que jamás hubiesen vivido, más aún que la perdida de los buenos familiares o violaciones de un padrastro; debían enfrentarse con los Enemigos del Mundo, para evitar un Nuevo Orden Mundial. Tendrían frente a ellos a La Muerte, lanzandoles su helado aliento.
  Los seis salieron de la Hostal. Frente a sus ojos estaba el Vaticano, más grande y monstruoso que nunca. Todo empezaba ahí, en la entrada, en la puerta de la dualidad, tenían dos destinos La Muerte o La Vida, La Ciencia o La Religión, La Oscuridad o La Luz.
-Hola, Peter- Se acercó, agradable, Mia; aunque por dentro era un mar de indesiciones.
-Hola, señorita. Le tengo buenas noticias.
  Buenas Noticias era lo que necesitaban. Al oír esas palabras se tranquilizaron un poco, sus músculos ya no estaban tan tensos como en un principio.
-¿Podemos Ingresar?
-Hablé con el Comandante y él dijo que... Si. Felicidades, tienen la suerte de entrar al Vaticano, admitidos por el Comandante Schmidit. Los dejarán entrar a La Capilla Sixtina, La Basílica de San Pedro, Los Museos y El Palacio de Gobierno.
  Extrañamente Mia no se puso feliz, como sus compañeros. Su cara representaba una gran sospecha hacia la fortuna de poder entrar a todos esos lugares, pero no podía hacer nada más, eso era lo que esperaba. Estaban muy cerca de lograr la difícil misión...
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  Todo era demasiado extraño y confuso. Los seis entraron a la ciudad papal, sin necesidad de usar la falsificación a la firma del camarlengo. Todo se volvía tan fácil y simple en este momento, tal vez demasiado, lo que aterrorizaba más aún.
  El joven guardia usó su Walkie-Talkie, recibió las órdenes de su superior, las que obedeció enseguida. Otro joven, de la misma edad, llegó a sustituirlo. Paul Peter guió al grupo hacia el interior. Todos iban en silencio, por suerte el guardia lo rompió, con su voz grave, fuerte y seria.
-¿Cómo se dividirán?
  Todo parecía tan fácil, era casi como jugar a "La Escondida Pelota" con la diferencia que lo que buscaban no era una pelota, sino una bomba de tiempo.
  "¿Cómo se dividiran?" Los seis quedaron extrañados por la pregunta.
-¿No nos acompañaran más guardias a revisar?- Preguntó Amanda.
-No, irán solo ustedes. Son órdenes del Comandante.
-Pero podrían ayudarnos a localizarla más rápido.
-Lo siento, señorita. Son órdenes.
-Tuvieron dos malditos días para localizar la estúpida antimateria y no lo hicieron. ¿Cómo se hacen llamar la mejor guardia del mundo si ahora ni siquiera nos ayudan a buscarla?- Dijo, furioso, James.
-Nos dividiremos en cuatro sectores importantes. Estoy seguro que debe estar en alguno de ellos.- Interrumpió Christian, serio.
-Daiana, como está sola, irá a los museos, que son un lugar público. James va a la Basílica de San Pedro. A Jake y Amanda les toca el Palacio. Chris y yo iremos a la Capilla Sixtina.- Dijo Mia, fría y mecánica, afrontando un cercano fin.
-Bien, pues estoy autorizado solo a dejarlos aquí. Desde este punto ustedes siguen solos su camino. Suerte.- Le puso fin a la conversación el joven, cerrando el canal comunicacional. Llendose por donde vino, alejandose de los seis confundidos que no sabían contra que se enfrentarían.
  Mia le dió un mapa a la joven mujer latina y a la chica de ojos verdes, en silencio, con una mirada oscura y sin emociones.
-Bueno, creo que aquí nos despedimos.- Dijo Christian, con su hermosa y tierna sonrisa, que enamoró a su novia.
-Aha. Les deseo la mejor de las suertes. Cuidense mucho. El que la encuentre llamará por su teléfono celular a los demás.- Dijo Daiana, abrazandolos.- Fue un gusto conocerlos, muchachos.
-No quiero que ningúno muera, aún, así que cuidense mucho. Si se encuentran con uno de "Ellos" Matenlo XD- Bromeó Amanda, intentando quitarse los nervios que tenía.
  Los seis se despidieron y caminaron unos pasos, separandose para continuar con la misión que tenían. "¡James!" se escuchó depronto. El hombre giró y vió frente a él a Daiana.
-Si algo no sale bien y no podemos volver a vernos, quiero hacer algo para no arrepentirme toda la vida.- Dijo Daiana, mirando fijamente los ojos negros que tenía frente a ella y lo besó; aquel beso que aguantó varios días, ese beso que temía dar para evitar sufrir, un beso largo y dulce, que les hiso sentir cosas que nunca antes habían sentido. Daiana después de eso se alejó, continuando su camino, con una sonrisa en su cara.
  Todos se separaron, alejandose cada vez más, para encontrar una aguja en un pajar...
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  Los dos muchachos se encontraban caminando, hacia un sector en que pocos podían estar; pero lo que menos les importaba era eso, lo importante era encontrar la peligrosa energía que desintegraría todo el lugar. Ellos y Daiana eran los que más debían recorrer para llegar a sus destinos, el Palacio y los Museos eran los más lejanos y nadie los ayudaría a recorrerlos.
  Por otro lado, James ya había entrado a la Basílica, preguntandose aún la razón de porque todo había sido tan fácil; jamás había desconfiado tanto, pero en ese momento debía registrar el lugar para encontrar lo que buscaban y no pensar en nada más.
  Muchas facilidades para encontrar la antimateria no tenían; era obvio que alguien no quería que llegaran a ella, pero se preguntaban ¿Por qué los dejaron entrar solo así? también era obvio que querían algo más de ellos. Pero ahora solo tenían una idea fija, encontrar lo que venían a buscar. Solo había una imagen que los ayudaría a encontrar el "Tesoro", una  imagen, extraña y confusa "La Sepultura de Jesús" ¿Qué hacía fuera de Palestina? Todo era raro, parecía una pesadilla o una dimensión desconocida; solo esa imagen los ayudaría a encontrar la Antimateria.

  Jake y Amanda ya llegaban al Palacio. No pararon ni un solo momento para descansar, caminaban con pasos largos y marcados, rezando para no encontrarse con nada malo.
-Tengo miedo.- Rompió el silencio Amanda, tomando a Jake de la mano.
-Tranquila, conmigo nada malo te pasará.
  "Tranquila, conmigo nada te pasará" Aquella era la típica frase que un hombre enamorado hacía, pero en un momento así ¿era Prudente decir eso? comprometerse a algo que dificilmente se podía lograr. ¿A qué mujer no le han hecho una promesa así? y ¿Cuántas veces se la han quebrantado? Tal vez decir eso no era lo mas prudente en aquel momento y lugar, pero Jake no se arrepentía (Como Otros) en haber dicho eso.
  Amanda extrañamente se sentía más protegida, junto al muchacho que conocía hace apenas unos días. Lastima que sus demás compañeros no se sentían tan protegidos como ella.
  Daiana daba pasos apresurados, sola y en silencio, intentando llegar pronto a los museos. Recordaba a James, pensaba si estaría bien, rogaba que estubiera bien. Jamás creyó que se enamoraría de alguien como él, siempre sintió atracción por los deportistas y no por los cerebritos; pero el amor es así, solo llega, se siente y es incontrolable, sin ser comprendido y solo aceptado. La mujer solo rogaba que el científico saliera bien de todo esto.
  Otra que jamás entendió a su corazón era Mia. Siempre sintió atracción por los músicos, pero no comprendía porque se enamoró de Chris, que era completamente distinto a lo que le gustaba, era misterioso, serio, responsable, introvertido, sencible, romántico y poco sencillo; jamás fue de su agrado, pero aún así se enamoró de él. Ahora lo tenía frente a ella, con una mirada extraña y pérdida; la muchacha no comprendía, pocas veces pudo comprender su misticismo. Él daba vueltas por toda la Capilla, buscando algo, que parecía no importarle, buscando algo sin buscar.
-Chritian, ¿Estás bien?- Preguntó, preocupada, Mia.
-Si- Dijo, en tono seco, el joven.
  La muchacha se quedó en silencio, observandolo, pensando en esa actitud de él, que odiaba. Por lo general el joven era muy cariñoso y dulce, pero otras era serio y apartado, como una copia del erudito y misterioso Drácula. Mia siempre pensaba que guardaba un gran secreto, pero no quería incomodarlo ni quitarle su libertad, así que prefería no preguntar y quedarse en silencio, revisando, detenidamente, cada rincón de la capilla...
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  El hombre estaba sentado, en un sillón de cuero negro, meditando, pensando en que todo resultaba exactamente como lo había planeado. Mataba a dos pájaros de un solo tiro. No podía saber como marchaba su plan, solo debía confiar que el trabajo se realizaba bien, que sus personas de confianza estaban haciendo lo que les tocaba.
  El reloj de pared marcaba las 13:48 hrs, faltaban exactamente 12 minutos para que la nena muriera, en 12 minutos otro paso de su misión se realizaría. Otros miembros de la hermandad se encargarían de los compañeros de la chica, para que no encontraran el cuerpo antes ni se llevaran la Antimateria, porque si hacían eso arruinarían todo. La chica moriría a las 14:00, cada 5 minutos uno de sus compañeros moriría; a las 14:20 pm morirían todos los que querían hayar la energía.
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  Frente el mural al fresco de Miguel Ángel, el Juicio Final, Mia y Christian se encontraban, buscando por cada rincón. En el rostro del joven se dibujó una sonrisa burlesca, mientras admiraba el mural.
-¿De qué te ries? ¿Del Juicio Final?
-Del idiota con orejas de burro.
-Ese es Baggio de Cesana, un bobo que expuso la "Indecencia" del mural, ya que los personajes salen desnudos, por eso se les pintó ropa con óleo. Miguel Ángel se enojó tanto, que lo retrató en el infierno, con esas orejas de asno, su gran nariz y la melena blanca. Después Baggio fue donde Pablo III, pidiendo que se sacara la pintura y el papa le contestó, en broma, que su poder solo llegaba a purgatorio, no hasta el infierno.- Dijo Mia, sonriendo, mientras seguía en busca de la Antimateria.- Te puedo hacer una pregunta, ¿Qué te sucede? Estás raro.
-... Tengo miedo. Si algo pasa, te extrañaré.
-Jaja, relajate y no seas negativo, probablemente no me pase nada.- Contestó Mia, pensando en la estupidez que había dicho, era obvio que siempre algo le iba a pasar, debería haber dicho "Probablemente no me pase nada Malo", siempre se fijaba en los errores gramaticos que se cometían. Luego se fijó en su novio, que la miró, serio.
-Bueno, prefiero despedirme, en caso de que algo malo pase. No quiero quedar mal toda la vida, recordando que jamás te demostré lo que siento por tí.
-XD Claro que me has demostrado tu cariño, siempre lo he sentido.
-No es cariño...
  Un silencio se hiso, Mia estaba un poco asustada; por un momento se le vino a la mente la teleserie "Feroz", imaginó a su novio transformandose en lobo frente a ella y la imagen que había de fondo repentinamente se le hacía terrorifica, el fuego, los condenados, se volvían imagenes espectrales que salían del mural.
-Tranquila, dulzura, no es cariño, es amor.- Dijo Chris, mientras se acercaba a su novia, abrazandola suavemete, mientras la besaba. Cada beso que le daba se volvía más apasionado que el anterior. Poco a poco fue sacando las prendas que su novia llevaba, la que no se resistía. Pero algo los hiso detenerse...
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  No encontraba lo que buscaba en ningún lugar. La Basílica era enorme y él se encontraba solo, buscando algo sin ningúna pista que lo ayudará, solo la descripción de una piedra con un nombre escrito, lo que no lo ayudaba mucho.
  El hombre pensaba en Daiana, su beso, sus ojos y su cuerpo. Por primera vez le pedía algo a Dios, que protegiera a la mujer. Tal vez no era creente, pero la fe y el amor eran las energías más poderosas existentes, más que la nuclear o la antimateria, eran capaces de hacer cualquier milagro; el hombre estaba enamorado y ese amor era capaz de mover montañas.
  Antimateria, Antimateria, ¿Dónde estás? No estaba en la Basílica. 

  En los museos se encontraba Daiana. Le era casi imposible quedar maravillada ante las obras de Bernini, Miguel Ángel y otros artistas; pero su prioridad era encontrar la Antimateria. Encontrar cristal entre todas las Joyas. La mujer no evitaba sentirse culpable y debía encontrar el contenedor, aunque fuese lo último que hiciera en su vida. Se sentía mal por poner en aquella difícil situación a cuatro muchachos, que tenían toda una vida por delante.
  "Toda una Vida por Delante" Pues ya no era así, porque seguramente alguno moriría en el transcurso de las horas...
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-Jake, ¿Crees que podamos encontrarla?
-No perdemos nada con intentar, solo la vida.- Contestó el rubio, sin dejar de buscar la imagen que había visto en la oficina del anciano del Centro Científico.
  Amanda buscaba por cada rincón, pensando que hace unos días estaba en su departamento, en Chile, viendo televisión y comiendo frutas, rogando por una aventura que la hiciera salir de ahí; al parecer su deseo se había realizado, pero de una forma mucho más arriesgada de lo que esperaba, pero no quejaba, al fin y al cabo era una aventura. Su mirada se curzó con la de Jake, por un momento, él se veía muy diferente, su rostro estaba tenso y nervioso; había suido una metamorfosis, por el temor que le causaba no encontrar lo que buscaba.
  Jake y Chrisian estaban muy raros y cambiados, tal vez era miedo o quizás querían proteger a las muchachas ¿Quién sabe? No es posible entrar a sus mentes y ver que piensan...
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-Cronos, quedan unos minutos para que los ataquen. Pronto la fe de los cristianos desaparecerá, el Nuevo Orden Mundial se acerca. ¿Crees que ahora si muera?
-Claro que ahora si morirá. Todo va excelente, el plan va muy bien. No hay nada que temer.
-Aún no me dices como morirá, ¿Cómo usará el agua para matarla?
-No te apresures y solo confía...
                                                                  
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  La chica se arreglaba un poco, mientras se alejaba del chico. Nunca se había sentido tan mal, se sentía egoísta al casi tener relaciones en una capilla, dejando de buscar la energía que podía destruir el Vaticano.
-Mia, mi amor ¿Qué sucede? Ibamos bien.
-Chris, es mejor que busquemos la Antimateria. Esto lo podemos hacer luego...

  "Perra" Se escuchó, depronto, en la Capilla Sixtina, aquella palabra rebotó contra el frío piso y las altas paredes, helando la sangre de la muchacha.
-¿Disculpa?- Dijo la chica, asombrada y pasmada, observando los ojos azules de su... novio.
-Dije PERRA. Te salvé tu puta vida una vez, solo para tener sexo contigo y no me das nada, maldita. Sigo siendo un Illuminatu, jamás dejé de serlo; yo soy quien le dice a los Iluminati todos los pasos que das.
  A cada palabra Mia quedaba más confundida y dolida, cada palabra era una cuchilla que le ardía en el cuerpo. El joven daba algunos pasos, mientras continuaba con su discurso. La obra de Miguel Ángel, que estaba al fondo, se volvía cada vez más aterradora.
-¿Avisas sobre todos mis pasos? Pero, ¿Por qué? ¿Por qué mataron a mis padres? Wn de Mierda, ¿Por qué me hiciste esto?- Dijo la chica, con un hilo de voz, mirando al joven que se volvía un desconocido.
-¿Aún no te lo imaginas? Tu fantasía cuando eras pequeña ¿Aún no te das cuenta de la perfección matemática de todo esto? Son las 14:00 hrs del 14/02/2012. Suma el mes y el año "2014". El libro más vendido de toda la historia dice que hay 14, 14 y 14 generaciones de Jesús (Aunque eso suene raro). ¿Quién crees que es el último descendiente directo?
  Un silencio sombrío y tenebroso se hiso, los ojos de Mia se cristalizaron, no estaba preparada para oír todo esto.
-Pues tú, amor. Soy el novio de la descendiente de Cristo, es un gran orgullo. Fue un placer conocerte, querida. Eres una verdadera genio, tuviste razón con los elementos y el número 12, lo elegimos en honor a ti, a esa hora naciste, felicidades; pero no te diste cuenta de lo que tenías frente a tus narices, que tu novio no te ama y que estás marcada hace años ¿O nunca te fijaste que los árboles que hay en tu casa son los mismos del dolar?. Ah y como dato extra, para que sepas antes de morir, tu antepasado no nació el 25 de diciembre, ese solo es el día del...
-Del Sol Invictus.
-Muy bien. Cada vez me enorgulleces más, preciosa. Creo que te extrañaré un poco. Bueno la vida es así, hay que matar para vivir. Ah y antes que lo olvide, tenías razón con las profecías de Nostradamus; me presento oficialmente, soy Jupiter, mi planeta regente. Bueno, amor, creo que este es el fin de nuestra relación; no eres tú, soy yo.
  Una carcajada psicopata resonó en la Capilla Sixtina.
-Estás desquiciado.- Dijo la muchacha, mientras tragaba saliva, desafiando a su novio o mejor dicho su ex-novio.
  El muchacho tomó un candelabro, enorme, que se encotraba junto al altar. Asesinada ante los ojos de Cristo. El joven se acercaba, lentamente, a la chica, que no se movía, tenía sus ojos fijos en él, llenos de odio hacia El Traidor de la Humanidad.
  Un fuerte ruido estremeció la capilla, seguido del sonido que hiso un cuerpo, sin vida, al caer.
-Adiós, amor...
                                                                   61
  Disparé el arma, que le había robado a Paul Peter en caso de emergencias. El sonido de la bala resonó en mis oídos, pero lo que en mi cabeza y corazón siempre iba a sonar era la carcajada desquiciada de mi novio; su última carcajada, que dió antes de caer al frío piso, frente a las llamas del infierno del Juicio Final. ¿Cómo fuí tan tonta para no darme cuenta de lo que sucedía bajo mis propias narices? Al parecer los Estado Unidense no eran los únicos que habían sido engañado por uno de los suyos.
  Su cuerpo estaba ensangrentado, tiritando, dando sus últimos respiros, intentando aferrarse a una sucia vida. La bala había llegado a su corazón, o cerca de él, pero prefería asegurarme de que muriera; esa fue la promesa que me hice, matar al asesino de mis padres. Me acerqué a él, con el odio ardiendo en mis ojos. Frente a Jesús y todos mis antepasados le disparé otra vez, entre las cejas; la sangre saltó a mi ropa y mi cara. Feliz Último San Valentín. Creo que te haré compañía en el infierno, Christian. Le dí un último beso a mi primer y único novio, que resultó ser un traidor.
  Depronto recordé la Antimateria, aún había tiempo para encontrarla. La imagen con el nombre de Jesús no podía estar a la vista de todos, debía estar el algún rincón oculto y oscuro; eso me recordó un retiro espiritual que había tenido con mis compañeras de curso, donde descubrí una estatua que tenía un simbolo extraño atrás. ¡Eso es! Comencé a revisar las estatuas que habían, pero algo me iluminó otro lugar, El mesón de Piedra, corrí a revisarlo y bajó él estaba "El Tesoro"; al sacar el contenedor pude ver una inscripción... "Jesús" No era la tumba, solo era un altar, de piedra, con su nombre.
  Nuevamente miré el cuerpo sin vida de Christian. No podía ser verdad, yo no podía ser descendiente del héroe más grande de todos los tiempos. Observé por última vez el Juicio Final, al parecer yo entraría al infierno, también.
  No tenía tiempo que perder, para morir tenía todo el tiempo, para vivir solo unas horas. Por un momento se me pasó por la cabeza darme un tiro y morir junto a mi novio, frente a mis antepasados; ya nada me quedaba en la vida, las únicas personas que amaba estaban muertas. No tenía razones para vivir. "Venganza" Aquella palabra cruzó mi mente, la venganza era lo que me mantenía de pie en aquel momento; aunque me sintiera egoísta, salvar al mundo no era lo que me movía hacia la puerta, la fuerza que me motivaba era la Venganza...
                                                        62
  Todo estaba en silencio, un silencio que atemorizaba a cualquiera. No encontraban lo que buscaban por ningún sitio y no sabían que su amiga ya lo había encontrado. Algo corrompió aquel silencio, algo inesperado. Un hombre, de 1,83 mt, ojos color almendra y pelo rojizo, asaltó al rubio, que buscaba la Antimateria. Lo golpeaba, en el suelo, haciendolo sangrar; el pobre chico no se podía mover, el factor sorpresa lo había descolocado. El ruido que hiso el choque de una cabeza contra el piso heló a Amanda...
  La muchacha había golpeado al atacante con un bastón, justo en la nuca, lo que lo hiso caer como un saco.
-Es el báculo del papa. Creo que has dado un Bendito Golpe.
  Amanda miró el cuerpo, desplomado, del cuerpo y un poco de sangre que fluía. Se paralizó.
-Creo que es mejor que salgamos de aquí.- Dijo el muchacho, meintras se limpiaba la sangre de su boca.
  Ambos salían del palacio, a pasos agigantados, pero algo los detuvo...
  Quedaron petrificados al oír el timbre de un célular. Amanda contestó.
-Ho... hola ¿Con quién hablo?
-Amanda, escuchame bien, tienes que salir de ahí. Escapa ahora mismo y lleva algo con que defenderte, lo que sea. No confies en nadie, ni en Jake. Ve a la Plaza de San Pedro y camuflate entre la mulitud.
  La voz del llamante era casi mecánica, pero la chica de ojos verdes conocía muy bien la voz de su amiga y sabía que cuando hablaba así era porque temía que algo malo fuese a pasar. Amanda miró a Jake, con desconfianza; sabía que debía creer en su amiga más que en cualquier chico lindo que se cruzara en su camino.
-¿Qué sucede? ¿Quién era?
-Debemos salir de aquí.- Dijo la joven, seria, mientras salia, desconfiando de todo y de todos...


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Publicado por Desconocido @ 19:33
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