viernes, 15 de enero de 2010


XD La verdad es que la nove me está quedando más larga de lo que esperaba y me estoy aburriendo de escribir jeje es que soy muy poco constante y me aburro rápido de las cosas y de la gente XD. Bueno pero voy a seguir porque mi público quiere el final, con público me refiero a mi ángel de la guarda, que es fan de las conspiraciones jeje. Besos. Bye

 

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-Mia, Mia, ¡Mia, escuchame!- Remeció Jake a su mejor amiga, que estaba distraída, sin reacción algúna en el mundo real.
-Ah ¿Qué? Perdón ¿Ya llegó la Pizza?
-Más bien ya se enfrío la tuya.- Respondió Amanda, mientras bebía su jugo.
-Amor, tranqulizate, ellos no te dañaran, te lo prometo.- Intentó Christian quitarle los temores, obvios, que su novia tenía; pero el daño que le iban a hacer era enorme e inesperado y nadie lo podría evitar.
-Quedan 4 horas para que nos vayamos a dormir ¿Qué vamos a hacer XD?- Preguntó Amanda, pensando en hacer una fiesta.
-No lo sé. Hagan lo que quieran. Mañana solo necesitaremos 5 horas para planear una estrategia.- Dijo Mia, resignada a su futuro.
  Aquella frase le quitó a Amanda las ganas de festejar y divertirse; rapidamente se dió cuenta de que su mejor amiga podía morir en cualquier momento, en cualquier minuto perdería a su hermana, su siamesa, su diario de vida, su confidente. Las 4 horas se fueron rapidamente, entre temores, penas y venganzas. Al llegar a la hosteria, estaban tan agotados, por el largo tour, que se durmieron enseguida...

  A la mañana siguiente, 13 de febrero, despertaron con un dolor muscular insoportable, por la larga caminata; por eso se quedaron descansando un rato, viendo televisión. Los honores al fallecido papa estaban en todos los canales; lo que les recordaba que podían fracasar y ser los próximos en morir de esa forma, volviendose cenizas cayendo del cielo.
-Maldito anciano, aparece en todos los canales.
-Ten más respeto, Jake.
-Lo siento, es solo que me da miedo. No quiero que mi bello rostro se queme... Hey ¿Dónde está Mia?
-Creí que estaba en el baño, pero ha tardado mucho.
-Quizás comió algo que le cayó mal o quizás tomó Ciruelax XD.
-O quizás fue a Prepararles el desayuno a los flojos de sus compañeros.- Interrumpió la chica, de grandes ojos azules, que brillaban más que los días anteriores. Se sentó junto a su novio y sus amigos e invitó a James y Daiana a comer con ellos.
-Amiga, estás loca ¿Quién te entiende?
-Nadie, eso es lo interesante y lo que me gusta de ella.- Respondió Christian, dandole una galleta en la boca.
-XD Si este es mi último día de vida, quiero que me recuerden como una chica linda, tierna y top; así que ahora comanse todo o les daré una gran paliza.- Sonrió Mia al grupo, mientras bebía un vaso de leche.
  La verdad todos estaban muy tristes y preocupados, pero podían discimularlo bien; pese al disfraz de sonrisas falsas que usaban, tenían muchos temores que los atormentaban. Les daba mucha vergüenza pensar en eso en aquel duro momento, pero no podían evitar hacerse una pregunta ¿Qué harían sin Mia? era la única de los seis que comprendía y conocía la conspiración en contra de la religión.
  
  Terminaron de desayunar, mientras veían las terribles imágenes del atentado contra el papa y luego los honores que se le hacían al pobre anciano, que solo intentaba ayudar a los creyentes y convertir a los que no. Cada vez les entraba más el pánico; si Dios no protegió a un Papa, ¿Cómo los protegería a ellos?. Mia interrumpió el silencio que se había formado y quitó aquella pregunta de sus cabezas por un momento.
-Ayer les dije que hoy usaríamos 5 horas para idear un plan y comprar todo lo necesario ¿Cierto? Bueno gracias a la advertencia de nuestro adversario, pensé toda la noche; ya que tiempo es lo que menos me queda, porque Mia Magdalena desaparecerá pronto, les diré el plan ahora mismo, para que cuando yo muera lo realicen ¿Ok?- Dijo, fría y metodica, casi como una máquina, Mia.
-Baby, no digas eso, no dejaré que nadie más que yo te toque. Si mueres yo también muero.- Intentó sacar de la frialdad y seriedad a su novia, mientras le acariciaba el cabello.
-Bueno prefiero prevenir a lamentar. Paul Peter es guardia en la entrada principal del vaticano, en las mañanas, hablen con él para obtener toda la información que necesiten sobre La Basilica de San Pedro, La Capilla Sixtina, El Palacio de Gobierno y Los Museos. Si tenemos suerte de que confie en nosotros, intenten pedirle que le advierta al Camarlengo que está en peligro. Al Vaticano entrarán como turistas, pero recuerden que no todos los lugares están habilitados para ser visitados por cualquiera. Si Peter no quiere hablar con el Camarlengo, digan que Christian es el descendiente de Cristo y que será asesinado antes de que la Antimateria haga ¡Bump! y que luego vendrá el clérigo... Tienen dos opciones, la más peligrosa es que se infiltren, sin que nadie los descubra, a estos lugares; y la segunda es que logren hablar con el Camarlengo, cosa casi imposible, pero si logran hacerlo pidanle poder revisar estos lugares y muestrenle mis anotaciones, para que les crea. Mañana tendrán que hacer todo esto, antes de las 14:00 horas; para poder tener tiempo suficiente para llegar al laboratorio.
-Wow deberían hacer una pelicula de todo esto o un libro, ganaríamos muchos premios- Bromeó Jake.
-Te prometo que esto el mundo lo sabrá, solo si lográn sobrevivir.- Sonrió Mia, aunque estaba un tanto preocupada de que no pudieran cumplir la misión y perdieran sus vidas, también.
-¿Solo debemos hacer eso? ¿No tendremos que darle una paliza a Jacky Chan o a Will Smith? Creo que será pan comido.- Se mofó, el científico, que no sabía que más decir.
-Si, solo tendrán que hacer eso. Les deseo la mejor de las suertes y no se rindan, sé que pueden lograrlo.
-Deja de hablar así, porque tú nos acompañarás, muchachita.- Le dió un beso en la mejilla, el rubio, para animarla. Donde hay cenizas, Fuego Hubo; claro que esta vez el fuego no iba a revivir, porque entre ambos solo había una linda amistad, aunque muchos no creían que solo fueran amigos...
-¿Y cuáles son las herramientas que necesitamos para esto? ¿Un arma? Siempre quise dispararle a alguien ¿Puedo darle un balazo a Jake?- Chanceó Amanda.
-Si me das un Besazo quizás puedas darme un Balazo, preciosa.
-XD Emm ¿Tú crees que se puede entrar al Vaticano con armas? Tienen el mejor equipo de seguridad del mundo, es imposible que un arma entre a aquel lugar; bueno a excepción de la antimateria... Las herramientas que necesitaremos les encantarán, son: ¡Ropa!, cámaras fotograficas y de video, además de una grabadora, un libro, un mapa, transporte, un bolso para "Refrigerios de Espías" y ¡Más Ropa!...
-¿"Refrigerios de Espía"? ¿A qué te refieres con eso?- Preguntó, intrigado, el joven de 21 años.
-Solo iremos a comprar y ya lo averiguarán...- Esa fue la última frase que escucharon antes de salir, dejando a todos intrigados...
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  Un golpe abrupto contra el padimento, gritos de pánico e insultos, fue lo que se escuchó en la concurrida calle de Roma.
  La motocicleta los esperaba afuera hace ya unas horas y al verlos salir encendió el motor, atropellando a uno de ellos y dejando una advertencia escrita en un pequeño papel, para una joven víctima, que tenía sus ojos clavados en aquel vehículo que se alejaba a gran velocidad.
-¿Estás bien?- La voz de preocupación del mayor resonó entre los murmullos del público.
-¿Qué crees tú? Me acaba de golpear un imbecil en motocicleta
-No solo eso, te acaba de golpear uno de "Ellos" y me dejó un regalito.-Contestó su novia, mientras le mostraba el papel con la advertencia más horrenda que jamás hubiese recibido "Occhi del Mare Improvvisamente Burst. Illuminata"
-¿"Occhi del Mare Improvvisamente Burst"? 
¿Qué es esa cosa?- Preguntó el rubio, mientras sobaba su pie, sobre el cual cayó su amigo.
-No tengo ni la menor idea, pero se lo que significa "Illuminata" y con eso basta.- Respondió Mia, mientras revisaba las heridas de su novio.
-Creo que eso no solo basta.- Interrumpió Daiana- El mensaje dice: "Ojos de Mar Pronto Reventarán".
-¡¿Qué?! Esos wns no te tocarán.- Se levantó, como un resorte, Christian.
  Varios ojos se posaban sobre los seis americanos, preocupados por Christian, que había recibido el fuerte impacto al empujar a su novia. Esos ojos, de desconocidos turistas, se exaltaron al oír la palabra "Illuminata" ¿Y cómo no si esa palabra solo la habían escuchado en películas o libros de Ficción?. La mayoría creyó que la chica estaba completamente loca y que las películas le habían fundido el cerebro. Poco a poco los extraños se fueron alejando, continuando su camino.
-Debemos ir a comprar. Apresurense. Esos malditos Gays no me asustaran. Sus Malditas Coglionis Improvvisamente Burst.- Dijo Mia, con pasos decididos hacia la otra calle.
-Uyy ¡Por qué hablan todos en Italiano! No comprendo nada. Solo se decir Chao, que es Hola; lo que es bastante loco.- Dijo el rubio, mientras le seguía el paso a su amiga, casi trotando.
-Jake, es Ciao, no Chao... Rayos, esos malditos desconocidos me siguen mirando como si estubiera loca.- Respondió Mia, con su paso fugaz.
  Llegaron hasta una fila de taxis aparcados y se sorprendieron al ver a varios choferes tomando siesta, pese a la hora. Amanda miraba extrañada a su amiga, no acostumbraba a ser tan imprudente, por lo general era todo lo contrario. Christian intentaba llevarles el paso, pero le era casi imposible en su condición. Jake intentaba proteger a su amiga, vigilando todas las esquinas de las calles que los rodeaban. Mientras que James y Daiana caminaban a pasos agigantados, en silencio.
  Mia abrió, apresuradamente, la puerta de uno de los taxis, empujando a sus compañeros hacia el interior del vehículo. El conductor se sobresaltó y se asustó mucho al oír el tono de la chica.
-Ci portano a una Tecnologia Store. Rapido, per favore.- Tenía sus ojos decididos, clavados en el retrovisor.
-¿Desde cuándo hablas italiano?- Preguntó Amanda, olvidando nuevamente la razón principal y llendose a detalles sin importancia.
-Bryan me enseñó un poco- Respondió Mia, sin quitarle la vista al chofer, que aceleró para llegar a la tienda más cercana de tecnología.
  No tardaron mucho en llegar, pero al pobre chofer le pareció una eternidad. Todos bajaron del auto y James le pagó la carrera al hombre.
-Prego, ditemi dove... si vendono... automobili.- Intentó Mia decir la frase en italiano, pero le costó mucho ya que su manejo del idioma era precario.
-A pochi Isolati da qui.- Contestó el hombre, mientras subía el vidrio y se marchaba del lugar.
-A unas calles de aquí.- Dijo Daiana, intuyendo por la cara de Mia, que no habían comprendido.
  Entraron a la tienda que exibía, trás los cristales, varios objetos de alta tecnología. Netbook, televisores interactivos, celulares planos y pequeños, mini-pantallas planas, no más gruesas que un cuaderno, entre otros aparatos. Los seis quedaron impresionados por la cantidad de objetos que habían frente a ellos.
-O.O Mira ese Celular, está hermoso. Está muchisimo mejor que mi pasado de moda I-Phone 3GS.- Comentó el rubio, boquiabierto por aquel celular y tomandolo entre sus manos temblorosas; era extremadamente pequeño y delgado, con cámara de video y fotografica, MP3, Bluetoh, Infrarojo, Traductor de 16 Idiomas, Agenda Electrónica, Grabador de Sonido, Memoria de 24 MB, además de ser Pantalla Tactil, tener Conexión Gratuita a Internet, Poder ser cambiado por los movimientos de Ojos, Presentar todo lo anterior en Hologramas y otras funciones especiales, que ningún otro celular tenía.
-Jake, deja de babosear que no es una revista erótica, es solo un celular; además te apuesto que tiene pésima señal para llamadas.
-Es un Celular con Todo ¿A quién le Importa si Sirve para Hablar? Además es Mejor que una revista Erótica, porque puedo ver Películas Pornos por internet
-¬¬¨ Creeme que no quería saber nada de eso... Ahora hay que comprar 2 Cámaras Fotográficas, 2 de video y 4 Grabadoras.- Se llevó, Mia, a los chicos que baboseaban por aquel celular.
-¿De dónde sacaremos tanto dinero para comprar todo eso?- Preguntó, preocupada, Daiana.
-Recibo sueldo de Geólogo, no de Presidente y Mi Chequera no es un Agujero sin Fondo cargado de Dinero. ¿No Pensarás en Robar?- Dijo James.
-Hello. Chris y yo somos estrellas de TV; tenemos mucho dinero.- Se burló y presumió sus tarjetas, el joven de 21 años.
-¬¬¨ No seas presumido y elije pronto las cámaras.- Le dijo Christian a su amigos, después de darle una palmada en la espalda.
-¿Por qué son solo 4 grabadoras y no una para cada uno?- Preguntó James, mientras sacaba los 4 aparatos de último modelo.
-Poque a la Capilla Sixtina y la Basilica de San Pedro, si es que sigo viva, irán dos parejas; así que habrá una grabadora para ambos.
  Los minutos comenzaron a correr. Para Jake y Christian la tienda era un refugio donde los miedos quedaban afuera; la tecnología siempre les apasionó, pero hoy más que nunca les agradaba estar allí, donde podían escapar por un momento del temor que les provocaba saber sobre el Fin. Tardaron mucho en elegir los aparatos, todos se sentían más cómodos comprando, les ayudaba a distraerse de todo lo que sucedería al otro día. Al parecer sería El Último San Valentín y también el peor de todos.
  Al fin encontraron todos los aparatos tecnologicos que necesitaban, así que se acercaron a pagar. Una mujer, alta, de ojos color almendra y pelo castaño ondulado los atendió.
-Hola, muñeca. ¿Tú número de teléfono viene de Oferta con Todo Esto?- Coqueteó Jake con la joven mujer, que revisaba los precios de los objetos. La muchacha le sonrió, mientras escribía su número y su nombre con rojo en una pequeña tarjeta; luego le pasó la boleta de la compra al rubio.
-Creo que eres un Cerdo, Cochino, Califa.- Dijo Amanda, mientras le quitaba una bolsa al joven, que hiso una sonrisa burlesca.
-Ahora debemos ir a arrendar nuestro Nuevo Vehículo.- Interrumpió Mia, con su rostro de reproche hacia Jake.
-¿Arrendar un Vehículo?- Se asombró James, mientras cargaba las otras bolsas.
  La pregunta no fue respuesta oralmente; ya que un letrero de Neón, a unas calles, le contestó al hombre.
-Creo que este viaje a Roma saldrá más caro de lo que pensé.- Suspiró Christian.
-Es nuestro último San Valentín ¿Qué esperabas?- Besó la mejilla de su novio y jugó con un rizo que le caía sobre la frente...

  Jake casi corría hasta el establecimiento; seguía siendo el mismo amante de vehículos que era hace años. Un recuerdo fugaz lo invadió. Pensó en la primera vez que subió a su pequeño auto de juguete, cuando solo tenía 3 años; el mismo que destruyó al mes, chocandolo contra un árbol. La voz de un vendedor lo trajo nuevamente al mundo real; el hombre hablaba en italiano, Jake no comprendía ni una saola palabra, excepto "Ciao". A los segundos llegaron James y Daiana, para observar los modelos de autos, que se exibían frente a ellos.
-¿Estás bien, rubio? Te noto un poco desorbitado.- Preguntó Jame, por la cara de desconcierto del joven.
-Si, estoy bien. No te preocupes. What Rental Car? ¿Un Lamborghini Ferrari, un Alfa-Romeo, Fiat, un Maserati o...
-Una Motoneta- Interrumpió Mia.
-¡¿Qué?! ¿Una Simple Motoneta? ¡Estamos en Italia! ¡Aquí están los Mejores autos Deportivos, a mi juicio!- Dijo Jake, que ya llevaba sus preferencias a las nubes; olvidando la razón principal por la cual utilizarían los vehículos.
-Si, serán tres simples motonetas; para evitar sospechas. Además, estás en Italia, las motonetas están de moda.
-¬¬¨ No sabía que los caracoles le ganaron a los Lamborghini descapotables.
  Christian, ciertamente, se alegraba por arrendar un vehículo más modesto y barato, al joven no le gustaba gastar mucho dinero; Jake, por su parte, era un presumido que amaba las marcas caras, pero en estas circunstancias nada de eso era importante.
  Daiana y Mia se acercaron al vendedor, para preguntar el costo del arriendo de las tres motonetas; que serían su medio de transporte en Roma, por lo que quedaba del día y para el siguiente.
  Mientras Chris pagaba, Jake intentaba hablar con Amanda, que estaba enfadada; Mia notó la situación e interrumpió.
-Jake, dame un minuto para hablar.- Dijo, seria, la muchacha.
-¿Me vas a castrar?- Dijo, temeroso, el joven.
-No tienes mucho que cortar.
-¬¬¨ Jake, solo ven. Necesito hablar contigo a solas.- Contestó Mia, mientras se lo llevaba del brazo.
-¿Qué sucede? ¿Por qué estás tan seria?- Se preocupó el rubio.
-Jake, tú sabes que eres mi Mejor Amigo y que te quiero mucho; pero te advertí que no te acercarás a Amanda para dañarla ¿No es Así?
-Si, lo sé. Pero yo no quiero dañarla. Sé que la conozco apenas hace dos días, pero me hace sentir algo diferente a lo que haya sentido por cualquier otra chica. Me hace sentir lo mismo que sentía por tí.
-XD No seas mentiroso, por mí solo sentías calentura.
-No es cierto. Yo por tí sentía algo sincero, te quería mucho y por ningúna otra chica he vuelto a sentir eso; bueno, hasta ahora.- Dijo Jake, con una voz tan cristalina como el agua, que era imposible dejar de creerle.
-Entonces no pierdas a Amanda como me perdiste a mí. Lucha por lo que sientes. Solo un beso no basta, hay que demostrar el cariño. Juegatela por ella.- Le respondió Mia, algo avergonzada por la declaración de su amigo, jamás creyó que Jake realmente hubiese estado enamorado de ella. Abrazó a su amigo y le susurró algo al oído, mientras caminaban hacia el grupo "Si le eres infiel te castro".
-Aquí están nuestros nuevos juguetitos.- Dijo Christian, mientras se ponía su casco.
  Jake subió a su motoneta y le hiso una seña a Amanda para que se fuera con él. Daiana subió  la otra motoneta y le dió un casco a James, para que se fuese atrás. Las tres motonetas comenzaron a avanzar y a recorrer parte de la ciudad.
  El cabello castaño de Amanda bailaba en el viento, lo que hacía desprender un exquisito aroma que le encanta al rubio.
-Lo siento- Fue lo único que pudo decir. La frase se fue en el viento.
-No tienes que disculparte, no hay motivos. Solo me confundí por un simple beso, pero se que para tí esas cosas no significan nada.- Le constestó la joven, mientra miraba a unos guapisimos italianos, parados al otro lado de la calle.
-Me gustas...
 Amanda quedó perpleja por un momento, luego solo se aferró a él...
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-Cronos, Xúpiter me avisó que ahora se encuentran comprando "Herramientas". Aún creen que nos podrán detener. La chica teme morir, así que está preparando todo para que sus compañeros continuen con la "Misión".
-Que ingenuos. No saben absolutamente nada, están tan lejos de la verdad y creen que están cerca de detenernos. Soñar es Gratis, dejemos que sean felices en sus Bolles Rose.
-
Cronos, ¿Crees que ahora si se atreva a matarla?
-Si no logra hacerlo, lo haré yo; después de que esa chica sea mía.
  Los dos hombres reían, en el departamento. Hermanos de Sangre y Compañeros en una Sanguinaria Misión "Vengar a sus Antepasados y Destruir la Religión". ¿Qué mejor día para realizarla que el 14 de Febrero del 2012? Los Iluminati planearon todo, absolutamente todo, con una gran perfección numerica y nadie aún lo descubría, pero pronto alguien lo haría...
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Las sonrisas, en los rostros de los que veían la romántica escena, se asomaban. Entre el Odio y el Amor si hay solo un Paso; Jake y Amanda lo demostraban, montados en la motoneta roja.
-Lovely, celebremos hoy el día de San Valentín.
-Dolcezza, para mí, estando junto a tí, todos los días son San Valentín.
-XD Que meloso y cursi, Chris.- Contestó Mia, mientras se aferraba a su novio, porque pasaban por una curva.
-Ok, ok. Celebremos hoy San Valentín, hermosa.
  Con esa oración dejó con una gran sonrisa a Mia, que depronto recordó que este podía ser el último día que tenía junto su novio. La muchacha lo abrazó y pensó si Christian no la olvidaría y recordaría el gran sacrificio que ella hacía. No pudo evitar que una lágrima, discimulada y silenciosa, cayera.
  La motoneta se detuvo frente a una boutique, famosa, de ropa italiana, de excelente calidad.
-Creo que la Ropa es una buena opción para inicar San Valentín.- Besó la frente de Mia, mientras bajaba del vehículo.
-¡Ropa!- Gritó Amanda, de la emoción.
-Jake compró las cámaras, Christian arrendó las motos, así que a mí me toca la ropa.- Dijo James, mientras sacaba su billetera.
  Las chicas eran fanaticas de la moda, les encantaba verse bien, por eso entraron a la tienda gritando como locas.
-Chicas XD Tranquilas. Tenemos mucho tiempo para comprar.- Daiana, al segundo, se dió cuenta de la implicaciones que tenían sus palabras. "Tenemos Mucho Tiempo" Tiempo era lo que menos tenían.
  Se quedaron en silencio un momento, mientras veían la bella ropa. La tienda tenía varios maniquis que lucían, en sus perfectos cuerpos, distintos estilos: minivestidos, poleras largas, faldas con pliegues, faldas tubo, shorts, jeans, cortavientos, chaquetas cortas, polerones, chalecas, boinas, poleras con brillo y luces, corsé, botas, zapatillas largas y otros modelos de última moda. Las tres mujeres quedaron anonadadas y maravilladas ante tanta ropa.
-O.O ¡Pido esos Shorts!- Gritó Daiana.
-¿Eh? Daiana, el clima está frío ¿Segura que eres tú?- Dijo, asombrado, James; que no acostumbraba ver a su amiga así por otra cosa que no fuese Partículas Bosónicas como el Fotón, Piones o Gluones o por los Quarcks.
  James la verdad no entendía mucho de esas cosas, aunque Daiana intentara explicarselas muchas veces, él siempre se distraía. Gluones ¿Qué clase de nombre era ese para la unión de los Quarcks, que formaban los piones? Piones ¿Quién le puso ese nombre a la unión del protón con el neutrón? ¿Un Pollo? Con ese pensamiento James siempre se despistaba y prefería seguir con la Geología.

-¿Qué tiene la ropa que a las mujeres las enloquece?- Apartó Jake al científico de sus pensamientos.
-La Ropa a los hombres también los vuelve locos.- Defendió a su género, Amanda.
-Mentira, yo uso lo primero que encuentro.
-Se vuelven dementes cuando ven a una mujer sacandosela.
-XD Si, tienes razón.- Terminó la conversación Jake, dandole una polera a Amanda.
  James y Chris conversaban, alejados del grupo; mientras las chicas elegían varias prendas para probarselas. Amanda llevaba una polera con brillos, botas militares y un pantalón. Daiana un short, zapatillas y una polera ajustada, que no dejaba nada a la imaginación, resaltando sus curvas. Mia llevaba un minivestido, pitillos, una polera larga, boina y converses. Las tres chicas fueron a probarse las prendas que llevaban; mientras que Jake se acercaba a los dos hombres, que estaban apartados.
-¿Qué traman ustedes?
-Nada- Dijeron a dúo, sospechosamente.
-No les creo- Miró el rubio a Christian, a sus ojos azules, que mostraban el nerviosismo del chico. Nuevamente repitió la misma pregunta ¿Qué traman ustedes?...
  James y Christian se miraron, en silencio, intentando comunicarse sin palabras.
-Estabamos conversando y pensando que lugar podríamos visitar por San Valentín.- Rompió Christian el silencio.
-¿Ustedes dos, solitos? ¡Qué Gays! ¬¬¨ Me has cambiado por James.
-XD Sabes que te soy fiel, cariño. Pensabamos en ir al Coliseo Romano con las CHICAS.
-Ah ¿Y por qué no me lo querían decir?
-Porque eres chica y es un sorpresa para tí, también XD.
  Los chicos siguieron conversando. Christian pensó en el poco tiempo que le quedaba para compartir con su novia. Recordó el día en que la conoció, ese día fue como si todo hubiese estado escrito; era como si aquel encuentro llevara, toda una vida, siendo planeado. Recordó cuando la vió tan concentrada, observando el mar de esa pintura, como si quisiera entrar y sumergirse en ella; pensó en sus ojos azules, tan azules como aquel mar. Volvió enseguida a la realidad, a la tienda italiana, donde vió a las tres mujeres saliendo de los probadores.
-Estamos listas. Llevaremos esta ropa.
-¿Ustedes no van a comprar ropa, chicos?
-Quizás luego, pero ahora queremos ir a comer.- Respondió James, al que ya le sonaban las tripas.
  Se acercaron a la caja, para pagar toda la ropa que las chicas llevaban, el geólogo sacó el dinero; mientras las chicas recibían las bolsas con una gran sonrisa en la cara.
  Salieron de la tienda y subieron a las motonetas, no se habían dado cuenta que las tripas les sonaban desde hace mucho.
  En Roma habían varios, excelentes, restorantes; pero lo difícil era decidirse por uno. Era la comida de San Valentín y quizás el último almuerzo que podían tener juntos, debía ser algo especial, algo sofisticado pero no anticuado; así que Daiana hiso una recomendación. "San Teodoro Ristorante" era lo que buscaban.
  Llegaron al bello ristorante, la entrada era una puerta de cristal y todo estaba rodeado de plantas, flores y corazones, ya que San Valentin sería celebrado al otro día. Tanto afuera como adentro habían mesas de manteles claros y flores en el centro. Prefirieron almorzar afuera, rodeados de los edificios antiguos y las plantas que decoraban y daban la sensación de tranquilidad.
-Wow Creo que este San Valentín adelantado será interesante, muy interesante.
-Jaja te salió con voz de depravado sexual
-XD Pidan algo rico, vuelvo enseguida.- Dijo Mia, mientras se levantaba de la mesa para ir al baño.

  Las paredes y el piso eran de cerámica, todo estaba extremadamente limpio y silencioso; no había nadie más que Mia, frente al espejo.  El agua corría, mientras ella se arreglaba el cabello. "Occhi del Mare Improvvisamente Burst" . Un pensamiento fugaz llegó como un rayo a su cabeza.
-Mierda...
  Se quedó viendo el agua caer, sus pensamientos la torturaban por no haberse dado cuenta antes. Salió del baño rapidamente y se sentó, agitada y temerosa por su descubrimiento, a la mesa donde estaba su grupo...
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-¿Qué te sucede? ¿Estás bien?
-No, debemos hablar con el Camarlengo.
-Mi amor, tranquila ¿Qué sucedió?
-Debemos advertirle al Camarlengo que morirá por la Tierra.
-¿Qué? ¿De qué estás hablando? Mia, tranquilizate y respira.
-¡Por el Cielo! Uno de los dos morirá ahogado o bajo tierra. Debemos advertirle.
-¿Te llegó algúna nota?- Preguntó, aterrada, Daiana.
  Los 5 estaban muy preocupados y miraban hacia todas las direcciones existentes, en busca de algún sospechoso.
-No, nada me ha llegado. Son los cuatro elementos...- Dijo Mia, respirando hondo.
-Ese es un buen nombre para una banda.- Habló Jake, con otro de sus inutiles comentarios.
-¬¬¨ ¿Por qué no cambias el nombre de War World III a Pinkie y Cerebro?... Recuerden que los Iluminati eran grandes científicos, las mentes más poderosa de aquel tiempo. Ellos decían que el planeta estaba compuesto por cuatro elementos...
-Tierra, Aire, Fuego y Agua.- Interrumpió James.
-¡Exacto!
-¿Qué tiene que ver todo eso con el Camarlengo?- Preguntó James, mirando los atemorizados ojos de Mia.
-De las personas que tenemos en la lista de asesianos en la última semana por los Iluminati ¿Quién murió por el Aire?
-Nadie, todos han muerto a causa de explosiones, llamas, Fuego.
-¡Error! El Papa murió gracias al Aire, que simboliza la Sabiduría, El Intelecto. La hélice del helicóptero, al explotar, se salió de su lugar y lo rebanó. La hélice fue el arma, no la exposión. El Aire lo mató y no el Fuego.
-¿Estás segura de todo esto?
-Fuego, ¿Quién murió hace dos días entre llamas y con sus ojos saliendo de sus orbitas oculares?... Mis Padres. Solo falta el Primer y el Cuarto elemento. Poder, Intelecto, Ardor y Emoción . Debemos avisarle al Camarlengo que probablemente puede morir gracias a la Tierra...
-¿Pensaste todo eso en el W.C?- Interrumpió Jake- Wow En esos momentos yo solo pienso en el Hedor.
-¬¬¨ Jake, callate... Bijou, tranquilizate, quizás es un error. Comamos, disfrutemos nuestro día y luego pensaremos en lo demás. Ahora bebe tu piña colada.
-Está bien. Lo siento por atormentarlos con mis tontas especulaciones. Quizás solo estoy equivocada...
  ¿Equivocada? No sabía cuanta razón tenía, ni el poco tiempo que quedaba para hacer algo. En cosa de horas ella y el Camarlengo serían víctimas de un atentado contra sus vidas. El Nuevo Orden Mundial estaba muy cerca. Un informante pronto le diría a Cronos sobre el descubrimiento de la joven; jamás imaginaron que podría hallar aquella respuesta, aunque aún le faltaban muchas más.
  Intentaba discimular sus miedos, pero no podía evitar pensar en Agua, todo a su alrededor era agua. Mientras más intentaba evitar pensar en eso, más se daba cuenta que podía tener razón "Occhi del Mare" Tal vez la nota no hacía referencia a sus ojos azules, quizás tenía un significado sobre su muerte "El Agua".
  Un mozo, bajo, relleno y moreno los atendió; no evitó fijarse en el tono pálido de piel que tenía la joven de ojos azules.
-Miss, stai bene? Vuoi un bicchiere d'acqua?
  ¡Un Vaso de Agua! Lo que quiero es que el Agua sea Evaporada. Pensó la chica. Un vaso de agua, eso fue lo peor que el hombre pudo decir. Los seis se quedaron, en silencio, observandose por un segundo.
-Emm. No gracias, señor. Vamos a pedir los platos de San Valentín.- Rompió el silencio, para que el mozo no se asustara. Daiana tradujo, porque el mozo no hablaba español ni inglés.

  Probablemente lo mejor que podían hacer era olvidar todo lo que había sucedido y disfrutar el 13 de Febrero, quizás el último día que tenían para estar juntos. Los platos comenzaron a llegar, pastas, carne y ensaladas se posaron frente los hambrientos de la mesa.
-¡Qué rico!- Dijo Amanda, mientras atacaba la lasagna, su favorita.
-¡Carne!- Gritaron, a duó, Christian y Mia.- ¬¬¨ Es mía... Es tuya... Ok, es de los dos XD.
-Por Suerte jamás fuí así cuando joven.
-XD Que malo eres, James.- Dijo Daiana, mientras saboreaba su jugo de frambuesa.
  Los seis devoraron sus platos, no se habían dado cuenta que el hambre los afectaba hace horas. Tampoco se habían dado cuenta que en ese preciso momento eran espiados...
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  Como los galanes que eran, James, Jake y Christian, pagaron la cuenta del restaurant. Las chicas no esperaban tantas atenciones, en especial Amanda, que pensaba que este San Valentín estaría sola en casa, viendo películas; en lugar de eso estaba a varios kilómetros del departamento, en el que se encontraba hace dos días, celebrando el Día del Amor con un tipo que conoció hace un par de días, intentando salvar el mundo de la venganza de unos lunaticos santanistas. Las tres chicas se preguntaban como podían corresponder todos los halagos y buenos gestos de los hombres.
-¿Quiéren ir al Coliseo, chicos?- Dijo, depronto, Mia.
-¬¬¨ Gracias por arruinar la sorpresa, diosa romana.
-XD Lo siento, no es culpa mía, pensamos parecido.
-¡¿Qué tiene el Famoso Coliseo, que todos quieren ir?! Es solo un edificio lleno de polvo.
-Pero en ese edificio polvoroso, como dices, la historia de la diversión de Roma se formó.
  Los seis subieron a las motonetas, para recorrer varias calles antes de llegar al Coliseo.
  El viento que chocaba en sus rostros era bastante frío. Mia recordaba los días en la playa con su novio; recordó el comentario de su mejor amiga, quizás el mejor regalo que podía darle a su novio era tener relaciones con él, antes de morir. El pensamiento le rondó varios segundos en la cabeza, mientras su pelo era movido por el viento de invierno.
-Mia, ¿Estás bien?- Preguntó, preocupado, Christian que no escuchaba a su novia hace minutos, lo que le sorprendía mucho.
-Si, solo pensaba en... en lo lindo que eres.

  El tiempo corría rápido, pero ellos no se daban cuenta, solo querían disfrutar su último día. Esperaban que el día fuese más largo, mientras todo el mundo quería lo contrario, ya fuera porque deseaban con ansias que llegará el Día del Amor del año del Dragón de Agua, o el Nuevo Orden Mundial...
  Llegaron al Coliseo, más rápido de lo que esperaban. El gran edificio se alzaba frente a ellos, haciendo que Jake se tragara sus palabras.
-O.O Wow.
-¿No se supone que ya habías venido a Roma, Jake?
-Si, pero nunca visité el Coliseo.
  El Coliseo romano era un gran anfiteatro, construído en el siglo I bajo la jurisdicción del Vaticano. Un enorme edificio cilindrico de piedra, un tanto dañado por los movimientos sismicos, maravillaba a los seis, con toda la historia que encerraban aquellas paredes.
-Que bella- Dijo depronto Jake.
-¿El Coliseo? Es BELLO no BELLA.- Respondió, riendo, Amanda.
-No, tú.
  Un silencio se hiso, ambos se miraron y Amanda solo sonrió. Un sacerdote pasó junto a ellos y los observó con rostro de desagrado.
-¡Jamás entenderé a los curas!- Suspiró James.
-Querrás decir a los Papas Negros.- Interrumpió Mia, mientras le sacaba fotos a la nueva parejita.
"Papas Negros" ¿A qué se refería Mia con eso?...

-Creo que es mejor que nos vayamos.- Interrumpió Christian.
-¿Por qué?- Pregutó Daiana.
-No me agradan los Agustinos ni los Jesuitas.
-XD ¿Cómo sabes que son eso? Bueno a mí no me agrada ningún sacerdote- Dijo James.
-Porque el hábito es Negro. Vamonos. Quiero mostrarles algo.- Dijo Mia, evitando más preguntas.
  El grupo salió del coliseo; Mia no comprendió la prisa de su novio, pero a ella tampoco le agradaba estar entre tanta gente que hablaba tantos idiomas diferentes, sentía que se burlaban de ella por no comprenderlos.
-¿Y que nos quieres mostrar?- Interrogó Amanda a su amiga.
-Eso- Señaló, la chica de ojos azules, una antigua iglesia, frente al coliseo.
-¿Una Iglesia?- Preguntó James- Soy ateo.
-La Iglesia más odiada por los eclesiasticos.
-¿Una iglesia odiada por los curas? ¿Cómo es eso posible?- Se burló James.
-La Iglesia de San Clemente, después de un terrible suceso para la iglesia, fue evitada en las procesiones del Vaticano a Letrán. ¿Han oído hablar de Johannes Anglicus?
-No ¿Quién es ese?- Preguntó Amanda, interesandose en la historia.
-Más bien quien es esa, era una mujer, una papisa.
-¡¿Qué?!- Dijeron las cinco voces, al mismo tiempo.
-Aquella Iglesia está construída sobre una iglesia del Siglo IV, y esta a su vez sobre un templo dedicado a un dios persa.
-No estoy comprendiendo ¿Una Papisa? ¿Cómo es eso posible?
-Se dice que en 855 una mujer hiso el papel de papa, claro que nadie sabía sobre la verdad de su sexualidad. En aquel tiempo las mujeres no podían estudiar y solo los eclesiásticos podían continuar estudios sólidos. La mujer, Juana, era hija de un predicador, así que tenía estudios, pero deseaba continuar con ellos; por eso se disfrazó de hombre y cambió su nombre a Johannes Anglicus. Comenzó hacerse conocido por ser un gran erudito, llegó a ser secretario del papa, al morir éste, ella tomó el poder. Después de 2 años descubrieron que era mujer, porque dió a luz, precisamente en esta calle.
-¿Qué pasó con ella?- Dijo, muy interesada Amanda.
-Hay dos versiones que cuentan lo que le sucedió. La primera dice que murió al dar a luz; y la segunda dice que fue encadenada por el pie a la cola de su caballo, arrastrada y lapidada durante media legua. Muchos confunden este santuario con al iglesia que está en la Via Labicana.
-Wow que horrible. ¡Cómo podían ser tan machistas e Hipocritas!- Dijo Daiana, que miraba con tristeza y asombro la iglesia.
-Creo que es mejor que nos vayamos a un lugar más acogedor- Habló, depronto, Christian; que estaba callado desde el inicio del relato.
  Mia les sacaba varias fotos a Jake y Amanda, los flash ya tenían a la nueva pareja cegados.
-¡Para qué sacas tantas fotos si...!- Dijo Amanda, deteniendose justo antes de decir algo indevido. "¡Para qué sacas tantas fotos si no las podrás ver!"
-Les saco muchas fotos para que Daiana y James las vendan a un programa de chismes y se hagan millonarios.- Contestó la chica, apagando la cámara.
  El grupo subió a las motonetas y siguieron con su camino, pero Mia no lograba quitarse una inquietud. ¿Qué le sucedía a Christian? ¿Por qué se incomodó por la presencia de los eclesiásticos?...
                                                                                    45
-Cronos, la chica está infiriendo muchas cosas correctas ¿Qué haremos?
-Puede descubrir muchas cosas, pero no nos detendrá. ¿Qué hará? ¿Decirle al mundo que la hermandad existe? La tomarán por loca. ¿Hablar con el Camarlengo? No evitará su muerte. No puede hacer nada, absolutamente nada. Está en un callejón sin Salida. Mañana morirá, mañana será el Nuevo Orden Mundial.
-¿Y si mañana no logran entrar al Vaticano?
-Lograrán hacerlo, hay infiltrados que los dejarán entrar.
-¿Y si los otros cuatro logran llevarse la Antimateria?
-No lo harán, la chica irá al lugar donde se encuentra y allí Jupiter la matará. Los otros se enterarán de la verdad demasiado tarde para hacer algo...
                                                                                    46
  Las horas pasaron, rapidamente, para el grupo que se divertía en su San Valentín, adelantado; solo pensar en que al día siguiente tendrían que sacar la Antimateria del Vaticano y que habían bastantes probabilidades de que algo saliera mal, los llenaba de pánico. El 13 de febrero se les fue volando, entre risas, paseos y compras. No imaginaban lo que sucedía en las cercanías del Vaticano, mientras todos hacían los honores al difunto papa.
  No había cuerpo ni restos que enterrar, pero aún existía el recuerdo. La guardia suiza, religiosos, cercanos del fallecido y algunas otras pocas personas se encontraban al interior de la ciudad; mientras que en la Plaza de San Pedro algunos peregrinos oraban por el hombre, el resto solo eran turistas que se fotografeaban junto al obelisco, de 25 metros de altura y 327 toneladas. Aunque no muchos eran fieles seguidores del finado, el horrible fin que tuvo remeció al mundo.
  Junto al Obelisco una familia, de cuatro miembros, se fotografeaba.
-Adam, ¿Dónde está Milly?- Preguntó, asustada, la mujer a su hijo; al no ver a su pequeña de 7 años.
-Estaba aquí, hace un momento- Contestó el adolescente, buscando a su pequeña hermana.
  La mujer, pelirroja, ya estaba desesperada; no veía a su hija por ningún sitio. El padre daba vueltas, una y otra vez, a la plaza de San Pedro; esperando encontrar a la niña. Nadie veía a la pequeña. Nadie imaginaba donde estaba ni lo que veía en ese preciso momento.
  El chico, de 14 años, logró divisarla. La niña estaba sentada, en una banca, observando, sin parpadear, un bulto que había frente ella. Un grito degarrador salió, depronto, de su boca; el que resonó en toda la plaza...

Tags: Nuevo Orden Mundial

Publicado por Desconocido @ 22:06
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